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miércoles, 26 de marzo de 2014

Las necesarias marchas de la dignidad

Vicenç Navarro
Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra
Durante este fin de semana, más de dos millones de ciudadanos procedentes de todos los pueblos que constituyen España confluyeron en Madrid (donde está la sede central del Estado español) para protestar contra un Estado que no les representa y que está imponiendo unas políticas públicas a la población que están dañando enormemente el bienestar y calidad de vida de las clases populares, sin que exista ningún mandato popular para que se realicen (puesto que no estaban en el programa electoral de los partidos gobernantes), y, por lo tanto, carentes de legitimidad democrática. Tales políticas de austeridad y reducción, cuando no eliminación, de derechos sociales, laborales y políticos, han respondido a las instrucciones de la Troika (la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional), dominada por intereses financieros que configuran unas políticas que benefician predominantemente a la banca junto a otros establishments financieros, así como a grupos económicos, mediáticos y políticos que, en la práctica, gobiernan el país. El Manifiesto de estas marchas representa un documento de denuncia a este Estado, denuncia procedente predominantemente de las clases trabajadoras de las distintas partes del país que constituyen el eje de la España real, pluricéntrica, laica, democrática, con una diversidad social y nacional que la enriquece, unidas ahora frente a un Estado que domina y asfixia a los distintos pueblos de España.
Predeciblemente, el gobierno del Partido Popular, el más reaccionario de los existentes en la Europa Occidental y uno de los más corruptos, con una sensibilidad política que, según el panorama político europeo, corresponde a la ultraderecha, está desmontando el ya escasamente financiado Estado del Bienestar español, redistribuyendo la riqueza a favor de los poderosos a costa de las clases populares, y reduciendo incluso más la calidad del sistema democrático español, ya en sí muy insuficiente debido a la Transición inmodélica de la dictadura a la democracia que se hizo bajo el enorme dominio de las fuerzas conservadoras, herederas de las que controlaban el Estado dictatorial. El partido gobernante, continuador de estas fuerzas, carece de sensibilidad democrática y está recentralizando y empobreciendo (de un modo nunca visto antes durante el periodo llamado democrático) su Estado del Bienestar, todo ello al servicio de unos intereses financieros y económicos minoritarios y particulares, y a costa de los intereses generales de la población.
La denuncia del Estado resultado de la Transición, punto central de las marchas
Las Marchas de la dignidad denunciaron estos hechos, exigiendo una democracia real, con el desarrollo de instituciones representativas junto a formas de participación directa de la ciudadanía, incluyendo el derecho a decidir de los pueblos. Esta es la España popular y republicana, heredera de todas las luchas que hicieron posibles los avances políticos y sociales del país y que se expresaban a lo largo del territorio español a través de movimientos sociales que gozaron y gozan de gran apoyo popular. La enorme simpatía y apoyo que las marchas tuvieron a lo largo de estos días (ignorados por los medios), reflejan claramente el sentido popular.
El otro partido al que el sesgado sistema electoral convierte, junto con el PP, en partido mayoritario, es decir, el PSOE, respondió a las marchas de manera distinta según cuál fuera la posición jerárquica de cada miembro en el aparato de aquel partido. Sus bases populares apoyaron en su mayoría las marchas, las denuncias que realizaron y las demandas que exigieron. La dirección y las élites gobernantes del partido intentaron, de forma oportunista, apoyar la marcha, olvidando, sin embargo, que las marchas los incluían en su denuncia, pues muchas de las políticas que denunciaban se habían iniciado durante su mandato, incluyendo el cambio de la Constitución que exigía como primera prioridad el pago de la deuda, una deuda escandalosamente alta como consecuencia del comportamiento especulativo de la banca, favorecida, por cierto, por las políticas del Banco de España, como toda la evidencia científica existente muestra. Es extraordinario que la dirección del PSOE no haya hecho ninguna autocrítica del gobierno socialista presidido por Zapatero, uno de los presidentes más impopulares (en el momento de su retirada) que haya tenido España, siendo uno de sus vicepresidentes el que ahora es el actual secretario general del partido, una situación que no variará con un nuevo cambio de personajes, pues la mayoría de posibles sucesores fueron parte –a distintos niveles– de aquel aparato, compartiendo sus políticas.
Como era de esperar, la hostilidad por parte del gobierno PP y las declaraciones de adhesión (oportunistas) del equipo dirigente del PSOE han sido las notas más visibles en los medios de información y persuasión del establishment español que, además de ignorar el contenido del manifiesto (el documento más importante que se ha escrito en estos últimos años y que marca una pauta de cambio en las fuerzas progresistas del país), se han centrado en los actos violentos ocurridos, los cuales han sido sumamente minoritarios y han favorecido que se desviara la atención mediática hacia la periferia, dejando de lado lo esencial de las marchas.
El significado histórico de las marchas
Estas marchas, unas de las más grandes que hayan tenido lugar en Madrid, tal como han indicado muchos medios extranjeros, son un movimiento histórico que establece un antes y un después. Eran la España real, la España de los distintos pueblos, hermanados en su denuncia de un Estado que no es su Estado, que es un Estado impuesto a la población, que ha perdido legitimidad, y que ha vendido su soberanía a los intereses financieros y económicos que continúan optimizando sus intereses a costa de los de las clases trabajadoras, que están sufriendo en sus propias carnes las consecuencias de su codicia. Estos más de dos millones, y muchos otros que les vitorearon durante las marchas, están de acuerdo con el eslogan del 15M “no nos representan”. Ellos son los herederos de la España republicana que luchó por la democracia y la justicia social durante la II República, que los golpistas fascistas interrumpieron con un golpe de Estado que triunfó gracias a la ayuda del nazismo alemán y del fascismo italiano, sin cuyo apoyo jamás habrían vencido. Son también los herederos de los que lucharon en la resistencia antifascista contra la dictadura, una de las más crueles que existió en Europa en el siglo XX (por cada asesinato político que cometió Mussolini, Franco cometió diez mil), y son también los herederos de los que con su continua presión han ido mejorando la tan insuficiente democracia española. No es por casualidad que el mismo gobierno, el mismo Estado y el mismo establishment político y mediático del país que están imponiendo las políticas que generaron las protestas, y que niegan a los pueblos el derecho a decidir, sean prácticamente los mismos que diseñaron en su día un sistema electoral que es escasamente proporcional y que permite que un partido que solo consiguió el apoyo del 30% del voto del censo electoral tenga mayoría absoluta en las Cortes españolas. Representan las mismas fuerzas que han sido responsables del enorme retraso social de España, y son los mismos que ahora quieren reprimir físicamente y psicológicamente a las voces críticas que, con dignidad, les muestran lo que son: los herederos de aquellos que dominaron la dictadura y la Transición.
El agotamiento final de la inmodélica Transición
Estas marchas y su composición muestran claramente el agotamiento y fin de la inmodélica Transición, simbolizada por la muerte de uno de sus protagonistas, Adolfo Suárez, en las mismas fechas en las que han ocurrido las marchas, y que, veremos, será utilizada por el establishment españolista para poder promover una idealización de la Transición para neutralizar la popularidad que hoy tienen los críticos de dicha Transición, incluyendo las marchas del 22M.
De ahí la enorme importancia de unas de las mayores marchas que se han visto en la capital del Reino (que contó, por cierto, con una gran simpatía y el apoyo de las clases populares de la ciudad de Madrid), que mostraron las enormes causas comunes existentes entre los distintos pueblos de España frente a un adversario común. El respeto y la estima por la diversidad no dificultaron, todo lo contrario, facilitaron el espíritu de camaradería y hermandad de las marchas. En la de Catalunya, una de las mayores marchas, se pudieron ver los componentes más arraigados en las clases populares, que compaginan sus luchas sociales con la defensa de la identidad catalana (tales como los Yayoflautas, el Procés Constituent, la PAH, y otros), y que no tienen porqué dividir y separar, sino, todo lo contrario, aunar al pueblo catalán con los otros pueblos de España, con los cuales hay tantos lazos de hermandad, no solo por los lazos familiares, sino también por una lucha común frente a este Estado que, para máxima ofensa, definió y todavía los define como la anti España. Es obsceno que las derechas, que están haciendo tanto daño a los distintos pueblos de España, se presenten como las que representan a España. Ellas, que han vendido la soberanía a la Troika, como antes la vendieron a Hitler y a Mussolini, se presentan como las defensoras de España.
Pero el reto ya no son ellas. Su comportamiento es coherente con toda su historia. El reto es continuar esta unidad, dentro de la diversidad, para conseguir un nuevo sistema democrático en el que los intereses particulares queden supeditados a los generales, con una alianza de todos los movimientos sociales y partidos políticos para establecer una democracia real en la que el derecho a decidir, sea al nivel que sea, se convierta en la práctica común del sistema. Y las marchas del 22M, continuadoras del 15M, son los inicios de este cambio.

jueves, 4 de abril de 2013

Le puede pasar a cualquiera



Ignacio Escolar Follow @iescolar

132 Comentarios

01/04/2013 - 20:13h

¿Quién no ha tenido un amigo narcotraficante con el que se iba de juerga en su yate? ¿Quién no ha heredado una fortuna en Suiza y se ha olvidado de declararla? ¿A quién no le ha pasado que aparezca un Jaguar gratis en el garaje, o que un deconocido generoso –apodado don Vito– le regale bolsos, joyas, fiestas y viajes?

¿Quién no ha recibido del partido abultados sobres con efectivo, o donativos anónimos de constructores filántropos, o ambas cosas al mismo tiempo? ¿A quién no le han despedido alguna vez de forma simulada, fraccionada y en diferido? ¿De verdad nunca os han pagado un cuarto de millón de euros al año por no hacer nada de nada, salvo estar callado?

¿Quién no se ha metido por la nariz el dinero de los parados andaluces? ¿De verdad nunca os habéis inventado una escritora imaginaria para cobrar artículos de una fundación a cojón de pato? ¿Quién no ha se ha llevado crudas varias dietas por duplicado en una mañana de reuniones en la caja? ¿Quién no ha acumulado tres salarios públicos en un mismo año? ¿Quién no se ha subido el sueldo en plena crisis?

¿Quién no llama directamente al Poder Judicial cuando tiene un problemilla en un juzgado? ¿Quién no se salta las normas alguna vez para hacer un favorcillo a los amigos? ¿Qué familia no tiene un yerno un poco crápula que roba unos míseros millones de euros a las administraciones públicas? ¿A quién no le han indultado alguna vez por delitos de torturas, o de cohecho, o de homicidio imprudente, o de alzamiento de bienes, o de prevaricación, o de narcotráfico? ¿Quién no tiene el dinero en un paraíso fiscal o ha recurrido a la amnistía para blanquear unos ahorrillos?

Si es que os escandalizáis por nada.

jueves, 17 de enero de 2013

El pueblo contra el proletariado

Owen Jones denuncia en un exitoso ensayo la demonización interesada de la clase obrera


El autor es una de las promesas del pensamiento británico

Patricia Tubella Londres 16 ENE 2013  
  Aunque la palabra chav resulta intraducible a otras lenguas, cualquier recién llegado a Reino Unido intuirá de inmediato que ese concepto tan recurrente en los medios de comunicación locales no significa nada bueno. El chav es una persona de clase baja y a menudo joven, adepta a la ropa deportiva de marca (real o de imitación). Un ser vulgar y rayano en el comportamiento antisocial, según los diccionarios ingleses que han incorporado el nuevo e informal vocablo. Los seguidores españoles de la serie humorística de la BBC Little Britainpueden identificarlo en el personaje de Vicky Pollard, madre soltera adolescente que viste un horrendo chándal rosa, roba chucherías en el supermercado y busca nuevos embarazos para seguir cobrando el cheque de ayuda social. El periodista y escritor Owen Jones (Sheffield, 1984) es probablemente uno de los pocos televidentes que no le ríen las gracias, porque ve en esa Vicky el estereotipo al que ha sido reducida la clase trabajadora por parte de una élite política y periodística: una especie irresponsable, indeseable y parásita en la que nadie se reconoce.

 “La pobreza y el paro ya no son percibidos como problemas sociales, sino en relación con los defectos individuales: si la gente es pobre, es porque es vaga. ¿Para qué tener entonces un Estado del Bienestar?”, plantea Jones en el libro Chavs: La Demonización de la Clase Obrera (Capitán Swing Libros) que ha provocado muchos oleajes en el Reino Unido y lo ha convertido en un referente de la nueva izquierda británica. El autor de ese diagnóstico no es ningún veterano nostálgico de otros y mejores tiempos, sino el portador de un rostro angelical y aniñado que no hace justicia a sus 28 años. Un joven que transita por Londres en bicicleta y que fácilmente podría confundirse entre el grupo de estudiantes que visita la British Library, lugar que ha propuesto para la cita. Y, sin embargo, una primera obra lo ha convertido en una estrella mediática, indispensable en los debates de calado, y ha traspasado los confines nacionales hasta merecer la atención de medios tan influyentes como The New York Times y su traducción a varias lenguas, entre ellas la española. En la versión que llega a las librerías se añade un epílogo con un brillante análisis de las razones de los disturbios que asolaron Gran Bretaña en verano de 2011 y sobre los que los medios informaron estableciendo vínculos entre la devastación callejera y los tópicos chav, como la capucha o la influencia de los videojuegos.

 Él mismo reconoce que, “de haberse publicado tres o cuatro años antes, cuando los estragos de la crisis económica no eran tan palpables, el libro quizá no habría suscitado el mismo interés”. “Los chavs son un fenómeno muy británico, pero por ejemplo España también es un país de clases, una sociedad desigual donde los brutales programas de austeridad se están cebando en la gente corriente”.

Lejos de un farragoso tratado, el libro de Jones es fácil de leer e ilustra con ejemplos actuales y bien conocidos del público su tesis sobre la demonización de la clase obrera: “Pretendo desmontar los mitos (asentados en más de tres lustros de bonanza económica) de que ‘ahora todos somos de clase media’, que la división de clases es anticuada y que la creciente desigualdad es producto de los fallos del individuo”.

 La obra da saltos en el tiempo para reflexionar sobre el antiguo concepto de una clase obrera respetada como uno de los puntales de la economía hasta su conversión en esa “escoria que pretende el establishment neoliberal”. También es una diatriba contra los medios, transformados “en una élite encerrada en una burbuja de privilegios y desconectada de los problemas de la gente corriente”. Ellos han contribuido a forjar en el imaginario colectivo la perniciosa noción del chav. Jones describe en el libro el tratamiento desigual y sesgado que tuvieron en la prensa sendos secuestros de dos niñas inglesas, Madeleine McCann y Shannon Matthews. De la primera, la hija de una pareja de médicos cuyo caso mereció enorme cobertura también en España, llegó a escribirse: “Esto no suele sucederle a gente como nosotros” (léase clase media).

La madre de la segunda, una mujer que vive de los beneficios sociales, fue desde el primer momento estigmatizada como una chav incapaz de cuidar de su prole. Y, por extensión, lo fue toda la clase que encarna, mientras se obviaba la movilización de su comunidad para localizar a Shannon.

“Vivimos en una era de reacción y derrota”, se lamenta este activista cuyo objetivo esencial es “recuperar una voz para la clase obrera, aquella que hace tres décadas trabajaba en la mina, las fábricas y los muelles y que hoy lo hace en supermercados, call centers o cafés” por sueldos de risa. La mayoría pertenecen a su generación y ya no son un colectivo organizado como antaño. Si bien el movimiento de los indignados que ocupó la City, Wall Street y las calles españolas “llenó un vacío y ayudó a expresar la ira de la gente”, Jones considera que “no es una alternativa”. Ahí se manifiesta el hijo de un matrimonio de sindicalistas, con carné del Labour desde los 15 años, a pesar de la “traición” que ha supuesto el viraje de este partido hacia la derecha. ¿No cree que muchos jóvenes consideran a los sindicatos una antigualla de la era pretecnológica? Responde con otra pregunta: “¿Por qué es anticuado querer que los trabajadores se unan y se apoyen?”

jueves, 10 de enero de 2013

2013: más recesión, más paro y más deuda


                 Roberto Centeno 


     Los resultados económicos del primer año de gobierno de Rajoy han sido sencillamente catastróficos, con la mayor pérdida de renta y riqueza para los ciudadanos desde la Guerra Civil. Y lo que es peor, todos los problemas esenciales siguen sin resolverse: un modelo de Estado inviable e intrínsecamente corrupto, un sector financiero insolvente cuyos balances siguen sin ofrecer credibilidad alguna, y un déficit fuera de control. Solo la actuación del BCE, del que dependemos total y absolutamente, y que nos ha prestado la increíble cifra de 242.000 millones en un año, ha evitado la suspensión de pagos. Pero no para resolver nada, sino solo para ganar tiempo electoral, a coste de una brutal acumulación de deuda –que ha crecido el 15% mientras la economía caía un 1,6%- ya imposible de devolver.

Esta es la situación con la que entramos en este nuevo año del Señor de 2013 y sexto de la crisis, donde las únicas certezas son que el 90% de las familias seguirá perdiendo renta y riquezaEsta es la situación con la que entramos en este nuevo año del Señor de 2013 y sexto de la crisis, donde las únicas certezas son que el 90% de las familias seguirá perdiendo renta y riqueza; que el sistema de pensiones, con menos de dos trabajadores por pensionista, es insostenible, lo que significa nuevos y mayores recortes; y que solo la familia acogiendo de nuevo a hijos y nietos ha evitado hasta ahora una revuelta social. Rajoy colocaría sus intereses electorales por encima de los de España, endeudando a varias generaciones al increíble ritmo de 6.800 millones a la semana (4.000 el Tesoro y 2.800 la banca del BCE) para sus propias necesidades –excluyendo compras al Tesoro-, un dinero entregado irresponsablemente sin condicionalidad alguna, y del que ni un solo euro ha ido destinado a la economía real, solo a financiar gasto corriente y bancos inviables.
No es solo que el sector público se haya apoderado de toda la financiación disponible. Es peor. El crédito a la economía productiva se ha reducido en casi 100.000 millones, y acelera su caída hasta el 7,2% a fin de año. Y sin financiación, como saben hasta los niños de primaria, no hay recuperación posible. ¿Cuáles son los hechos en los que se basa Rajoy para asegurar que en el segundo trimestre se iniciará la recuperación? Absolutamente en ninguno, porque no los hay. Solo hay mentiras, improvisación y cobardía patológica. ¿A qué rayos espera Rajoy para suspender la autonomía a Cataluña, como hizo Blair con el Ulster? 

Y las previsiones para 2013 son de más paro, más recesión y más destrucción de la economía productiva. Por ello, la cuestión no es esperar a que escampe, como predican estos tramposos para no hacer nada, sino actuar de verdad sobre el despilfarro y el gasto, porque la dinámica de los recortes tomados –todo lo contrario a lo que había que hacer- que se verán  aumentados este año, lleva automáticamente a menos consumo, menos inversión, más paro y vuelta a empezar, es decir, a una espiral deflacionista diabólica. ¿Hasta cuándo el BCE va a seguir facilitando liquidez a la banca española, tres veces más endeudada de lo que corresponde por el tamaño del PIB, para que siga comprando deuda soberana financiando así más de 250.000 millones de vencimientos y despilfarro en 2013?

El hundimiento del poder adquisitivo de las familias
Más allá de las cifras macroeconómicas, los efectos del primer año mariano sobre los hogares han sido sencillamente devastadoresMás allá de las cifras macroeconómicas, los efectos del primer año mariano sobre los hogares han sido sencillamente devastadores. El hundimiento del poder adquisitivo a consecuencia de las alzas de impuestos y servicios esenciales y la pérdida de salarios reales en casi 2,5 puntos de media ha sido el mayor de Europa. Vayamos por partes:

1. El 90% de las familias ha experimentado una reducción media de su renta anual de unos 2.800 euros (unos 1.800 por las subidas de impuestos y tasas, hasta 30 de ellas elevadas o inventadas, y otros 1.000 de diferencial entre las subidas salariales y la inflación) frente a una bajada de prácticamente cero en la media de la UE, excepto Grecia y Portugal.

2. Para los empleados públicos, la reducción media de renta asciende a esos 2.800 más otros 1.500 euros, como consecuencia de la supresión de la paga extra de Navidad: 4.300 euros menos al año.

3. Si la reducción de la renta disponible ha sido brutal, peor ha sido la pérdida de riqueza. El 90% de las familias vio reducido el valor de sus activos en un 21%, la cifra más alta conocida jamás en tiempo de paz.

4. Adicionalmente, el 100% de los hogares ha tenido un incremento medio de las tarifas de gas, electricidad, carburantes y servicios bancarios de 300 euros al año, sin justificación alguna, frente a una subida cero de media europea, sin excepciones.

5. Los 47 millones de españoles experimentaron un incremento de deuda pública sobre sus cabezas de 3.145 euros, mientras el gasto corriente de las regiones ha seguido subiendo un 15% y el del Estado un 4%.

6. Los 9 millones de pensionistas experimentaron una pérdida de poder de compra del 10%, sumando revalorizaciones parciales de enero y noviembre y subidas del IRPF, IVA e IBI fundamentalmente. Este último con un ascenso brutal: un 10% de media, aunque en Marbella la alcaldesa del PP lo subiría ¡un 232%!

¿Cómo puede Rajoy tener el cinismo y la desvergüenza de pedir comprensión a los ciudadanos cuando permite el mantenimiento de un despilfarro sin control, mientras expolia a los ciudadanos sin piedad y dice que no había otra opción?¿Cómo puede Rajoy tener el cinismo y la desvergüenza de pedir comprensión a los ciudadanos cuando permite el mantenimiento de un despilfarro sin control, mientras expolia a los ciudadanos sin piedad y dice que no había otra opción?, Rajoy cerró solo cuatro empresas públicas en 2012, cuando había afirmado que sobraban más de 1.500. ¿Cómo es posible que el irresponsable De Guindos, interpelado por UPyD sobre cuánto nos ha costado en 2012 el sistema financiero, ni siquiera sepa cuál es la cifra?, ¿Acaso este insensato conoce que la morosidad está creciendo desde 2007 en forma de serie de Fibonacci -que predice bastante bien la evolución de algunos fenómenos económicos- y cada año alcanza la suma aproximada de los dos anteriores con excepción de 2010, cuando las trampas de Mafo fueron récord, y que, si sigue dos años, una mayoría de bancos se hundirá y, en consecuencia, habrá tirado por la fregadera decenas de miles de millones por pura incompetencia? ¿Pero en manos de quiénes estamos?

En 2013 la pérdida de poder adquisitivo de las familias podría ser igual o mayor. Por el lado de los ingresos, asalariados, jubilados y parados perderán poder de compra porque en el mejor de los casos la inflación no será compensada y entre 500.000 y 700.000 personas perderán su trabajo; pero en el caso más probable tendremos que ser rescatados y entonces los ajustes serán mucho mayores de lo que nadie pueda imaginar: el número de personas viviendo por debajo del umbral de la pobreza pasará del 25 al 35% como mínimo. Del lado fiscal se ponen en marcha nuevos impuestos y tasas y, del lado de los monopolios, luz, gas, gasolinas y servicios bancarios subirán lo que les dé la gana, como en 2012. Solo las primas al lobby de las renovables, completamente innecesarias, superarán los 9.000 millones de euros, un tercio del recibo de la luz. Y en cuanto a pérdida de riqueza, los pisos bajarán en torno al 30%. Un conjunto letal que empobrecerá a la mayoría de las familias y que, aparte del drama inimaginable para varios millones de hogares, hundirá aún más el crecimiento y el empleo.

Los peores registros de toda la crisis
Los últimos datos oficiales conocidos dibujan los peores registros de toda la crisis: la recesión se ha agudizado, hemos pasado de un 0,6% oficial en el tercer trimestre de 2011 al 1,6% negativo en el mismo periodo de 2012. La caída del consumo -el índice más importante, el de comercio al por menor, se desplomaría en octubre hasta el 8,1% interanual, ¿y nos dicen que el PIB solo ha caído el 1,6%?, nos toman por imbéciles- agrava la crisis en el cuarto trimestre; la destrucción de empleo medido por la EPA (1) se ha acelerado con 800.000 parados más en septiembre, en tasa interanual, con un crecimiento del 98% respecto a la subida del paro EPA en el mismo periodo del año precedente -404.000- y los pasivos en circulación o deuda pública total han superado el billón de euros, mientras la socialización de pérdidas de unos bancos y banqueros incompetentes y corruptos se ha convertido en el mayor saqueo a las arcas públicas de la historia de España.

La última estimación oficial de déficit 2012, que da por buenas las cifras falsas de CCAA y Seguridad Social, e incluyendo el coste del rescate bancario es del 9,9% del PIB. Montoro, después de haber ordenado en noviembre no pagar una sola factura, va jurando por los pasillos que el déficit será del 7%, excluyendo las inyecciones a la banca. ¿Pero cómo un ministro de Hacienda puede ser tan manifiestamente tramposo? Hay miles de millones en gastos por pagar en los cajones no contabilizados. Pero, además, hasta septiembre la mayoría de CCAA han recaudado entre el 10 y el 25% de lo prometido y recortado menos de la mitad, por lo que deberían ser intervenidas aunque, como hace un año, no lo serán. En cuanto a la Seguridad Social el déficit superará los 13.000 millones frente a cero que Montoro juró en abril que sería. ¿Cómo reaccionarán los mercados cuando empiecen a aparecer agujeros por todos lados como en 2012? 
Si la corrupción y el despilfarro son hechos siempre punibles, en la situación de España hoy, con 6 millones de parados y un 24% de las familias viviendo por debajo del umbral de la pobreza, deberían ser de prisión sin fianzaSi la corrupción y el despilfarro son hechos siempre punibles, en la situación de España hoy, con 6 millones de parados y un 24% de las familias viviendo por debajo del umbral de la pobreza, deberían ser de prisión sin fianza. No hay derecho a que en esta situación el banco malo, por ejemplo, con un 90% de deuda avalada por los españoles, empiece su sendero de ruina alquilando sus oficinas en el sitio más caro de Madrid, que se tiren por la fregadera decenas de miles de millones  en rescatar bancos que después se van a cerrar en un 60%, que se mantenga un despilfarro público de más de 100.000 millones al año para mantener estructuras completamente innecesarias y cientos de miles de familiares y amigos, solo porque ni Rajoy ni la casta están dispuestos a renunciar. Hay que ser unos miserables para dilapidar así los recursos de una nación al borde del abismo.

Las cifras de ejecución del presupuesto del Estado a noviembre ilustran perfectamente este disparate: su gasto corriente se incrementa un 2% y el de las regiones en un 15 %, un auténtico escándalo, mientras los ingresos suben un 11,2 %. La exportaciones, la gran excusa de estos irresponsables, tienen un valor añadido demasiado reducido y un efecto sobre el empleo casi nulo para poder cambiar nada. Y, además, ¿de qué sirve que el déficit por cuenta corriente tenga un superávit de 5.000 o 10.000 millones anuales, si necesitamos más de 5.000 a la semana para refinanciar los vencimientos y la deuda nueva? Cinco años después de comenzada la crisis, la destrucción de empleo sigue creciendo, igual que las pérdidas de renta y riqueza de los ciudadanos, y el endeudamiento sube hasta las estrellas. A quienes ven luz al final del túnel que Dios les conserve el oído, porque lo que es la vista…

(1) He explicado por activa y por pasiva los descuadres brutales entre cifras oficiales y realidad, algo que aparte de una estafa es un auténtico insulto a la inteligencia, como, por ejemplo, que el PIB oficial 2012 en euros constantes después de cinco años de crisis se estime superior al de 2007. Pero en el tema del paro la situación resulta más disparatada si cabe por las discrepancias abisales entre la EPA y el paro registrado. ¿Cómo son posibles valoraciones de una misma realidad tan increíblemente dispares? El incremento del paro en 2010, medido por paro registrado, fue de 177.000 personas; medido por la EPA, 370.000. En 2011, el paro registrado subió en 320.000, según la EPA 577.000. En 2012, entre enero y septiembre, el paro registrado subió en 283.000, y en la EPA de 505.000. Y el último disparate: ¿Cómo es posible que en diciembre haya bajado el paro registrado en 59.000 personas y a la vez caído el número de cotizantes a la Seguridad Social en 99.000? ¡Una discrepancia de 158.000!  ¿Se puede saber a qué se dedica Eurostat tolerando tamaños fraudes estadísticos a sus miembros?

viernes, 14 de diciembre de 2012

Li-Fi: internet inalámbrico a través de la luz

Por George Webster, CNN



(CNN) – Una bombilla suspendida sobre una cabeza humana ha sido por mucho tiempo el símbolo de una gran idea que todo inventor desea tener.

Pero para el físico alemán Herald Hass, es la bombilla misma la que le proporciona la inspiración para su gran idea.

Herald Haas dice que el espectro de luz puede ser usado para transmitir datos y que tiene más capacidad que las ondas de radio tradicionales.

Haas y su equipo en la Universidad de Edimburgo, en Reino Unido, son los cerebros detrás de una nueva tecnología patentada que usa los rayos de luz parpadeante para transmitir información digital de forma inalámbrica, un proceso conocido como Comunicación de Luz Visible (VLC por sus siglas en inglés).

“Mi gran idea es convertir a las bombillas en dispositivos de comunicación de banda ancha… para que no sólo proporcionen iluminación, sino que sean una herramienta útil también”, dice.

Haas dice que los datos pueden enviarse al agregar un microchip a cualquier bombilla LED común, haciéndola ‘parpadear’ –encenderse y apagarse- a una velocidad fenomenal, millones de veces por segundo.

Es esta característica que permite a las bombillas transmitir información en un flujo de código binario que, aunque invisible para el ojo común, puede ser detectado por un receptor de luz.

“Es como enviar una señal en código Morse con una lámpara, pero a un ritmo mucho mayor y usando el alfabeto que las computadoras entienden”, explica Haas.

La implicación es que donde sea que uno tenga una bombilla –y hay un estimado de 14.000 millones de ellas en el mundo- tienes la posibilidad de tener conexión inalámbrica a internet. En práctica, eso significa que cualquier poste de luz en las calles podría ser un hotspot de internet.

Pero la comunicación VLC, o ‘Li-Fi’ como ha sido apodada, hace más que sólo aumentar el acceso a internet.

La tecnología dominante usada para la transmisión inalámbrica de datos, Wi-Fi, es transmitida por medio de señales de ondas de radio. No obstante, las ondas de radio representan sólo una pequeña fracción del espectro electromagnético y por eso, mediante crece la demanda por conectividad inalámbrica, el suministro disponible disminuye.

El problema se resume en la frustrante experiencia de sentarse en un café-internet, viendo con impotencia cómo más y más personas conectan su aparato a la red, haciendo que la velocidad de tu explorador marche a paso de tortuga.

Lo mismo es cierto para las redes móviles 3G, que opera con un sistema crecientemente congestionado de alrededor de 1.4 millones de antenas de radio para celulares en todo el mundo.

Entretanto, el número de bytes que transmitimos a través de dispositivos móviles se duplica cada año, según muestra un reporte de Cisco Systems.

Sin embargo, Haas asegura que su tecnología representaría una gran parte de la solución.

“El espectro de luz visible es 10.000 veces mayor que el espectro de frecuencia de radio”, explica.

Una menor congestión significa mayor ancho de banda y Haas dice que las tasas de transmisión usando ‘Li-Fi’ podrían ser tan grandes como un gigabit por segundo, lo que significaría que las descargas de películas en alta definición podría tomar menos tiempo que enviar un mensaje de texto.

Para Haas, la belleza de su tecnología es que –a diferencia las señales de ondas de radio que son generadas por grandes antenas de mucha energía, la VLC casi no requiere nueva infraestructura.

“Usamos lo que ya se tiene”, dice. “El espectro de luz visible no está siendo utilizado, no está regulado y con él podemos comunicar a altas velocidades”.

Pero la tecnología tiene sus limitaciones.

Thomas Kamalakis, profesor del Departamento de Informática y Telemática de la Universidad Harokopio de Atenas, elogia el trabajo de Haas pero advierte que no se puede sobreestimar su potencial.

“Desde luego un problema es que la luz no puede pasar a través de los objetos, así que si un receptor es bloqueado de cualquier forma, la señal se cortará inmediatamente”, dice Kamalakis.

Mark Leeson, profesor de la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Warwick también pronostica muchos desafíos.

“La inquetud es: ¿cómo un teléfono móvil se comunicará con la fuente de luz?”, pregunta Leeson.

Ambos son temas válidos, dice Haas, pero tiene una solución sencilla.

“Si la señal de luz es bloqueada, o cuando necesites usar tu dispositivo para enviar información, puedes perfectamente volver a las ondas de radio”.

La VLC no es la competencia del Wi-Fi, dice, sino que es una tecnología complementaria que eventualmente debería ayudar a liberar el espacio en el espectro de ondas de radio.

“Seguimos necesitando al Wi-Fi, seguimos necesitando sistemas celulares de radiofrecuencia. No puedes tener una bombilla que proporcione datos a un objeto que se mueve a alta velocidad o para proporcionar datos en un área remota en donde haya árboles y paredes y obstáculos”, dice.

Aunque el uso generalizado del ‘Li-Fi todavía es lejano, podría tener algunas aplicación útiles a pequeña escala en el corto plazo.

Por ejemplo, Haas dice que podría transformar los viajes aéreos al permitir que las luces de cabina conecten móviles y computadoras portátiles durante el vuelo; también podría mejorar las condiciones para quienes trabajan bajo el agua –como las personas en plataformas petroleras- en donde las ondas de radio no pueden penetrar; las luces de los coches podrían incluso advertir a los conductores cuando otros vehículos están muy cerca.

Haas también vuelve una de las debilidades percibidas de esta tecnología –la incapacidad de la luz de penetrar objetos- en una fortaleza:

“Li-Fi ofrece más seguridad de transferencia de datos porque sólo puede ser interceptada por aquellos que estén dentro de una línea de visión de la fuente de luz”, explica.

“El espectro electromagnético que podemos ver es muy simple, y si ese espectro puede ser un motor que proporcione algunas de las necesidades fundamentales de las sociedades modernas como comunicación de alta velocidad, ¿no sería eso genial?”.

Publicado por: George Webster - CNN



domingo, 26 de agosto de 2012

El euro no tiene problemas; las clases populares sí que los tiene


Este artículo, traducido de un artículo escrito en inglés, señala que la alianza de clases entre el establishment europeo liderado por el establishment alemán y su Bundesbank (que controla el Banco Central Europeo) y el establishment español, explica que el euro no está en peligro de desaparecer y que su establecimiento está siendo utilizado por el establishment español para llevar a cabo aquellas reformas, como la reducción de las pensiones, la reducción de los salarios y la desaparición del Estado del Bienestar, que siempre han deseado. De ahí que la intervención de España sea lo que en realidad se desea para justificar tales medidas.

Una de las frases frecuentemente repetida en los círculos económicos en Estados Unidos (y en menor medida en Europa) es “el euro va a desaparecer”. Las personas que repiten esa frase una y otra vez parecen ignorar cómo se fundó el euro, por quién y para beneficio de quién. Si supieran la historia del euro, se habrían dado cuenta de que a las fuerzas principales que hay detrás del euro les ha ido muy bien y así les sigue yendo. Mientras ellos sigan beneficiándose de la existencia del euro, el euro va a seguir existiendo.

Empecemos con la historia del Euro y la razón principal de su creación. Después de la caída del Muro de Berlín, parecía que la Alemania Oriental y la Occidental podrían reunificarse y, como era el deseo del establishment de Alemania Occidental, volver a ser, de nuevo, una Alemania unida. Esta posibilidad no era del agrado de la Europa democrática. En dos ocasiones en el siglo XX, la mayoría de los países europeos tuvieron que ir a la guerra para detener las ansias expansionistas de la Alemania Unida. Los gobiernos europeos no estaban contentos de ver a la Alemania del post-nazismo reunificada. El presidente de Francia, François Mitterrand llegó a decir irónicamente que: “Amo a Alemania tanto que prefiero ver dos Alemanias en lugar de una.”

La única alternativa para los gobiernos de la Europa democrática era asegurarse que la Alemania unida no se convirtiera en un país aislado en frente de todos los demás. Alemania tenía que integrarse a Europa. Tenía que ser europeizada. Mitterrand pensaba que una manera de hacerlo era reemplazar la moneda alemana, el marco, por una nueva moneda europea, el euro. Así es cómo se planeó integrar la Alemania unificada del post-nazismo a la Europa democrática.

El establishment alemán puso dos condiciones para aceptar la sustitución del marco alemán por el euro. Una condición fue establecer una autoridad financiera, el Banco Central Europeo, el BCE, que gestionara el euro con el único objetivo de mantener la inflación baja. El BCE debía estar bajo la fuerte influencia (es decir bajo el control) del Banco Central de Alemania, el Bundesbank. La otra condición era establecer el Pacto de Estabilidad, que impone la disciplina financiera a los Estados miembros de la Eurozona. Sus déficits públicos tendrían que mantenerse por debajo del 3% de su PIB, incluso en momentos de recesión.

Para entender por qué los otros países aceptaron estas condiciones, uno tiene que entender que el neoliberalismo (que se inició con el presidente Ronald Reagan en los Estados Unidos y con la primer ministro Margaret Thatcher en el Reino Unido) era la ideología dominante en esos países. Un objetivo importante dentro de ese dogma neoliberal era reducir el papel del Estado tanto como fuera posible, fomentar la financiación privada y restar importancia a la demanda doméstica como la manera de estimular la economía. En este punto de vista, el principal motor de la economía debía ser el crecimiento de las exportaciones. Éstas son las raíces del problema, no del euro, que está en buen estado de salud, sino del empeoramiento del bienestar de la población en esos países.

El Banco Central Europeo no es un Banco Central

¿Qué hace un Banco Central? Entre otras cosas imprimir dinero y, con ese dinero, comprar bonos públicos del Estado, asegurándose que las tasas de interés de esos bonos son razonables y no llegan a ser excesivas. Un Banco Central protege a los Estados contra la especulación de los mercados financieros. El BCE, sin embargo, no lo hace. Las tasas de interés sobre la deuda pública de los Estados, en algunos países, se ha disparado debido a que el BCE no ha comprado deuda pública desde hace bastante tiempo. España e Italia son plenamente conscientes de ello.

Lo que hace el BCE, sin embargo, es prestar un montón de dinero a los bancos privados a una tasa de interés muy baja (inferior al 1%) y con este dinero compran bonos públicos emitidos a un interés muy alto (6% a 7% en Italia y España). ¡Se trata de una oferta fantástica para estos bancos! Desde el pasado mes de diciembre, el BCE ha prestado más de 1 billón de euros a los bancos privados, la mitad (500.000 millones de euros) a los bancos españoles e italianos. Esta transferencia de fondos públicos (el BCE es una institución pública) para el sector financiero privado se justifica argumentando que esta ayuda era necesaria para salvar a los bancos y, por tanto, asegurar el crédito que se ofrece a la pequeña y mediana empresa y a las familias. Este crédito, sin embargo, no ha aparecido y tanto los individuos como las medianas y pequeñas empresas siguen teniendo dificultades para obtenerlo.

En ocasiones, el BCE compra bonos públicos en los mercados secundarios de los Estados que están en problemas, pero los compra de manera casi clandestina, en dosis muy pequeñas y por períodos muy cortos de tiempo. Los mercados financieros son conscientes de esta situación. Esta es la razón por la que los intereses de los bonos públicos bajan, cuando el BCE los compra, pero luego vuelven a subir, siendo así muy difícil para los Estados poder mantener bajos los intereses de su deuda pública. El BCE debería anunciar abiertamente que no permitirá que el interés de los bonos públicos sobrepase un cierto nivel, lo que haría imposible para los mercados financieros poder especular con ellos. Pero el BCE no lo hace, dejando a los Estados sin protección frente a los mercados financieros.

En esta situación, el argumento de que España e Italia deben reducir su déficit público para recuperar la confianza de los mercados financieros no es creíble. España ha estado reduciendo su déficit público, mientras que los intereses de su deuda pública ha ido en aumento, lo que demuestra que es el BCE, no los mercados financieros, quien determina el valor de la tasa de los intereses de la deuda.

¿Quién controla el sistema financiero europeo?

En teoría, se suponía que el BCE era el gerente del euro. Pero quien realmente controla el Euro y el sistema financiero europeo es el Bundesbank, el Banco Central alemán. Se diseñó de esa manera, como he señalado anteriormente. Pero ha habido otro hecho que ha incrementado el control del sistema financiero europeo por el Bundesbank y los bancos alemanes: el conjunto de decisiones tomadas por el gobierno alemán, en concreto por el gobierno de Schroeder socialdemócrata (Agenda 2010), y continuada por los gobiernos conservadores de Merkel, que hicieron hincapié en el sector exportador como el principal motor de economía. Oskar Lafontaine, el exministro de Finanzas de Schroeder, quería situar la demanda doméstica como el principal motor de la recuperación económica alemana. Para ello propuso aumentar los salarios y el gasto público. Él perdió y dejó el partido socialdemócrata, formando un nuevo partido, Die Linke (La Izquierda), y ganó Schroeder (que ahora trabaja para una industria orientada a la exportación). Como consecuencia de que la actividad económica centró el énfasis en las exportaciones (la mayoría a la zona del euro), los bancos alemanes acumularon una enorme cantidad de euros. En lugar de utilizar estos euros para aumentar los salarios de los trabajadores alemanes (lo que habría estimulado no sólo la economía alemana, sino la economía europea en su conjunto), los bancos alemanes optaron por exportar euros, invirtiéndolos en la periferia de la zona euro. Esa inversión fue la causa de la burbuja inmobiliaria en España. Sin el dinero alemán, los bancos españoles no podrían haber financiado esta burbuja, basada en una especulación enorme.

¿Cuándo aparece la crisis en España?

Cuando los bancos alemanes dejaron de prestar dinero a España como resultado de su pánico (al enterarse de que ellos mismos estaban contaminados con productos tóxicos procedentes de los bancos de Estados Unidos), la burbuja inmobiliaria se derrumbó, creando un agujero en la economía española equivale al 10% de su Producto Interior Bruto (PIB), todo ello en tan solo unos meses. Se trataba de un tsunami económico, un desastre auténtico. Inmediatamente, se pasó de un superávit a un déficit público enorme, como consecuencia de la caída de los ingresos a los Estados. Tal déficit no fue un resultado del crecimiento del gasto público (España tiene una de las tasas más bajas de gasto público per cápita entre la UE-15), sino del dramático descenso de los ingresos debido al colapso económico. El énfasis de la “troika” (la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional) en que España necesita reducir su gasto público está profundamente equivocado, pues el déficit público no ha sido causado por un crecimiento de los gastos (como han sugerido los comentarios frívolos de la Canciller Merkel sobre la “extravagancia del sector público español”). Esos recortes están dando lugar a otra recesión.

¿Cuál es la finalidad de la ayuda financiera?

La retórica oficial afirma que las autoridades financieras de la zona euro han puesto a disposición de España 100.000 millones de euros para ayudar a sus bancos. La realidad, sin embargo, es muy diferente. Los bancos españoles y el Estado español están profundamente en deuda. Le deben mucho dinero a los bancos extranjeros, incluidos los bancos alemanes, que han prestado casi 200.000 millones de euros a España. Estos bancos están gritando al cielo para recuperar su dinero. Es por eso que los 100.000 millones de euros han sido aprobados por el Parlamento alemán. Peter Bofinger, asesor económico del gobierno alemán, lo expresó muy claramente: “Esta ayuda no es a estos países en problemas (como España), sino a nuestros propios bancos que poseen una gran cantidad de deuda privada en esos países.” (Pratap Chatterjee “Bailing out Germany: The Story Behind the European Financial Costs” [28/05/42]). No se podría haber dicho mejor.

Si las autoridades europeas hubieran querido ayudar a España deberían haber prestado ese dinero a un interés muy bajo a las agencias de crédito públicas españolas (como el ICO, Instituto de Crédito Oficial), a fin de resolver el enorme problema de la falta de crédito en España. Esta alternativa, por supuesto, nunca fue tenida en cuenta.

¿Dónde está el supuesto problema con el euro?

El hecho de que España tiene un enorme problema de falta de liquidez no significa que el euro esté en problemas. Muchos gobiernos regionales no pueden pagar sus servicios públicos debido a la falta de dinero. Es un hecho que las enormes diferencias en la disponibilidad de crédito dentro de la zona del euro están beneficiando a los bancos alemanes. Hoy en día, hay un flujo de capital desde España a Alemania, enriqueciendo a los bancos alemanes y determinando que los bonos públicos alemanes sean muy seguros. El hecho de que hay una crisis enorme, con grandes tasas de desempleo en los países periféricos no significa, sin embargo, que el euro esté en crisis. Estaría en crisis sólo si estos países periféricos, entre ellos España, abandonaran el euro. Eso significaría el colapso de los bancos alemanes y del sistema financiero europeo. Pero esto no va a suceder. Las medidas que se están adoptando en España y otros países de la periferia (con el apoyo de la Troika) por sus gobiernos son las medidas que las fuerzas conservadoras que tales gobiernos representan siempre han soñado: recortar los salarios, eliminar la protección social, desmantelar el Estado del Bienestar, y así sucesivamente. Tales gobiernos dicen que lo están haciendo debido a las instrucciones que reciben de Bruselas, de Frankfurt y/o de Berlín. Ellos están transfiriendo la responsabilidad a los agentes extranjeros, que supuestamente les están obligando a hacerlo. Es la exteriorización de la culpa. Su lema principal es: “No hay alternativa”.

Cuando el Sr. Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, pide al Sr. Mariano Rajoy, el presidente del gobierno español (el gobierno más conservador en la Unión Europea, próximo a la ideología del grupo ultraneoliberal conocido como el Tea Party de los Estados Unidos), él le dice que con el fin de ayudarlo, tendrá que hacer reformas en el mercado de trabajo (es decir, facilitar a los empleadores a despedir a los trabajadores). Rajoy está muy abierto a tal instrucción. En una reciente conferencia de prensa (9 de agosto de 2012), el Sr. Draghi fue muy claro. El BCE no va a comprar bonos públicos españoles a menos que el gobierno español tome medidas difíciles, impopulares como la reforma del mercado laboral, la reducción de las prestaciones de jubilación, y la privatización del Estado del Bienestar. El gobierno de Rajoy estará encantado de seguir estas instrucciones. Ya ha hecho muchos recortes y tiene proyectados 120.000 millones de euros más en recortes dentro de los próximos dos años. El euro y su sistema de gobierno están trabajando muy bien para aquellos que tienen la voz principal dentro de la Eurozona hoy en día. El BCE está instruyendo a los gobiernos de la zona monetaria a desmantelar la Europa social y lo están haciendo. Es lo que mi buen amigo Jeff Faux, fundador del Economic Policy Institute en Washington, solía llamar “las alianzas de las clases dominantes a nivel internacional”, es decir, la alianza entre las clases dominantes de todo el mundo. Esa alianza está claramente operando en la zona del euro en la actualidad. Es por ello que el euro va a existir por mucho, mucho tiempo.

jueves, 3 de mayo de 2012

Un sindiós


Todo este programa reformador de gran calado no puede ponerse en marcha sin mentir

Juan José Millás. 27 abr 2012

"Desde que los ministros de Rajoy, en especial Montoro y Ana Mato, decidieron explicar didácticamente los porqués de la demolición del Estado, entendemos las cosas mucho mejor. He aquí un resumen, claro como el agua, de sus argumentos: Se pone precio a la sanidad para que continúe siendo gratuita y se expulsa de ella a determinados colectivos para que siga siendo universal. Se liquidan las leyes laborales para salvaguardar los derechos de los trabajadores y se penaliza al jubilado y al enfermo para proteger a los colectivos más vulnerables. En cuanto a la educación, ponemos las tasas universitarias por las nubes para defender la igualdad de oportunidades y estimulamos su privatización para que continúe siendo pública. No es todo, ya que al objeto de mantener el orden público amnistiamos a los delincuentes grandes, ofrecemos salidas fiscales a los defraudadores ambiciosos y metemos cuatro años en la cárcel al que rompa una farola. Todo este programa reformador de gran calado no puede ponerse en marcha sin mentir, de modo que mentimos, sí, pero al modo de los novelistas: para que la verdad resplandezca. Dentro de esta lógica implacable, huimos de los periodistas para dar la cara y convocamos ruedas de prensa sin turno de preguntas para responder a todo. Nadie que tenga un poco de buena voluntad pondrá en duda por tanto que hemos autorizado la subida del gas y de la luz a fin de que resulten más baratos y que obedecemos sin rechistar a Merkel para no perder soberanía. A no tardar mucho, quizá dispongamos que los aviones salgan con más retraso para que lleguen puntuales. Convencidos de que el derecho a la información es sagrado en toda democracia que se precie, vamos tomar RTVE al asalto para mantener la pluralidad informativa. A nadie extrañe que para garantizar la libertad, tengamos que suprimir las libertades."