| 2014-10-12 | ||
Las autoridades médicas que atienden a los enfermos de ébola en Sierra Leona han comenzado a conceder permisos para que las familias atiendan a los contagiados en sus casas, una práctica que según los especialistas consultados por el "New York Times" supone una "derrota" en la lucha contra la enfermedad.
Cada familia recibirá analgésicos, suero para rehidratar y guantes para atender a los cientos de afectados en el país africano ante las pocas esperanzas de que la ayuda llegue a tiempo para contener una epidemia cuyo alcance se duplica cada mes.
"Esta política nacional de atender a los pacientes en casa es básicamente admitir la derrota", ha reconocido el director del equipo del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) en Sierra Leona, el doctor Peter Kilmarx. "Pero también es una forma de responder a una necesidad, porque hay cientos de personas que no pueden recibir atención en sus hogares", ha añadido.
Kilmarx remite a las cifras actuales de infectados: el número actual es de 1.148 pero solo hay 304 camas disponibles. Acorralados, los oficiales no han tenido más remedio que mandarlos a casa para recibir tratamiento.
Liberia es otro país donde probablemente esta alternativa comenzará a entrar en vigor en los próximos días, a tenor el envío de más de 400.000 guantes que llegó la semana pasada. Con todo, "estos kits domésticos no pueden sustituir a una persona especializada en modo alguno", según reconoce el director de UNICEF para Liberia, Sheldon Yett. "Pero la idea consiste en asegurarse de que si alguien tiene que cuidar de un paciente en casa, esté preparado para hacerlo", ha añadido.
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lunes, 13 de octubre de 2014
Las familias de Sierra Leona comienzan a cuidar enfermos en sus casas en una señal de derrota ante la enfermedad
jueves, 9 de octubre de 2014
ÉBOLA: CRÓNICA DE UN DESPROPÓSITO ANUNCIADO
| 2014-10-07 | |
Nota de prensa.
Coordinadora Anti Privatización de la Sanidad. 7-10-2014
La Coordinadora Antiprivatización de la Sanidad emitió un comunicado el 7de agosto pasado[1] calificando de irresponsable la decisión del Ministerio y de la Consejería de Sanidad de Madrid de repatriar al primer enfermo de Ébola, porque suponía “importar de forma premeditada lo que era el primer caso en el Estado español y en Europa, y someter a un riesgo absolutamente injustificado a las trabajadoras y trabajadores del Hospital Carlos III y en general a toda la población”.
Ninguna otra organización, ni sindical, ni científica, cuestionó una medida inaceptable desde el punto de vista epidemiológico por cuanto implicaba introducir un foco de infección originado por una cepa – la Ébola-Zaire - altamente contagiosa, muy letal y para la que no se conoce tratamiento eficaz.
De ninguna manera - señalábamos – la repatriación de esos dos enfermos tenía la justificación de que aquí se les pudiera aportar otro tratamiento – el paliativo – que el que se les hubiera podido garantizar enviando hospitales o laboratorios de campaña, además de enviar recursos sanitarios a la zona afectada.
Así mismo destacábamos la “aberración sanitaria que había supuesto el cierre a principios de este año de las instalaciones que hacían del Hospital Carlos III el centro de referencia estatal para alertas epidémicas, sin que ningún otro se hubiera abierto en ninguna otra Comunidad Autónoma”. Tal medida tenía por objeto convertir al citado Hospital – así como al Hospital de la Princesa – en centro para el tratamiento de enfermos crónicos y asegurar así el negocio de la privada, descargándoles de los pacientes “no rentables.
Desgraciadamente la confirmación del contagio de la compañera Teresa, trabajadora sanitaria del H. Carlos III y que estuvo en contacto con el segundo paciente, y el aislamiento de otras personas, confirma punto por punto todo lo que hace dos meses denunciaba CAS Madrid.
Ahora podemos añadir lo siguiente:
1º El desmantelamiento de la planta sexta, en la que se ubicaba el centro de referencia para emergencias epidémicas, supuso la dispersión de todo el personal sanitario debidamente formado y entrenado en la aplicación de protocolos para el adecuado tratamiento y aislamiento de enfermedades de alto riesgo de contagio. De todo el citado personal, sólo queda ahora una enfermera en turno de mañana y otra en el de tarde.
2º La planta sexta se abre para ingresar al primer paciente de Ébola tras impartir al personal sanitario un curso de menos de una hora en el que se explicaba como ponerse y quitarse el traje. Tras el ingreso del segundo enfermo se imparte otro curso de la misma duración en el que se añaden algunas nociones acerca del manejo de residuos.
3º Dado que se desconocen exactamente los mecanismos de transmisión – y, por ejemplo la distancia a la cual una gota de saliva puede ser o no contagiosa, los protocolos internacionales aconsejan las más altas medidas de aislamiento-.
Los trajes de aislamiento que está utilizando el personal sanitario son los de “riesgo biológico 3”, menos herméticos – porque están fabricados con material más poroso y en los que las gafas no están selladas con el gorro - que “los de riesgo biológico 4” usados en otros países.
4º Por las mismas razones, en otros países se han establecido protocolos para el seguimiento de las personas que han estado en contacto con los enfermos debe ser estricto durante los 21 días del periodo de incubación de la enfermedad, a quienes no se les permite, por ejemplo, irse de vacaciones.
5º Denunciamos que la Unión Europea, ante la epidemia de Ébola en países ricos en materias primas y pobrísimos en recursos sanitarios – lejos de enviar ayuda – a lo que se ha dedicado es a blindar aún más sus fronteras ante la población inmigrante.
Más vergonzosa aún, si cabe es la decisión de EE.UU. de enviar 3.000 soldados – sin experiencia sanitaria documentada- para “combatir la epidemia”.
Ante tanto cinismo y menosprecio de la vida de las personas por parte de las grandes potencias, destaca la decisión de Cuba – un país pobre de once millones de habitantes – de enviar 165 médicos a Sierra Leona.
6º Ante una epidemia de la gravedad de ésta y que ha saltado ya a Europa y a EE.UU., llama poderosamente la atención que no se hayan publicado estudios pormenorizados sobre el foco inicial de una infección tan virulenta y letal. Apuntamos al respecto la coincidencia de este brote epidémico con la existencia de un laboratorio en el hospital de Kenema, en Sierra Leona, que estaba trabajando sobre el virus del Ébola y que colabora con el Instituto de Investigación Médica de Enfermedades Infecciosas de la Armada de EE.UU, sobre armas biológicas.[2]
Desde CAS Madrid exigimos la depuración inmediata de responsabilidades entre todos los políticos y gestores que han tomado las decisiones de repatriar a los pacientes infectados, así como de gestión de la atención, hechos que han puesto en riesgo gravemente la salud de trabajadores y población, por lo que la única postura decente sería reconocer sus errores y presentar la dimisión.
Por otra parte, nos reafirmarnos en nuestra denuncia de que lo ocurrido es en parte resultado del proceso de deterioro, desmantelamiento y privatización de la sanidad, que se viene realizando ininterrumpidamente desde 2005 en esta comunidad autónoma, y que pese a informaciones interesadas, en ningún momento se ha paralizado.
Madrid, 7 de octubre de 2014
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martes, 23 de septiembre de 2014
MADRID: GUÍA DEL PACIENTE PARA EVITAR SER DERIVADO A UN CENTRO PRIVADO.
La derivación de pacientes a centros privados, para que se les realicen pruebas diagnósticas o intervenciones quirúrgicas, está “legalizada” por el artículo 90 de la Ley General de Sanidad -aunque, en teoría, antes de hacerlo, los centros públicos deberían haber realizado una «utilización óptima de sus recursos propios»-.
Sin embargo -desde hace muchos años- todas las comunidades autónomas (independientemente de quien haya gobernado) han mantenido infrautilizados los centros públicos, para “justificar” una derivación, cada vez mayor, de los procesos y pacientes «rentables» a centros privados. Mientras, el sector público se sigue haciendo cargo de lo complejo y lo costoso.
Tras 28 años de vigencia, con el conformismo y el silencio de todos los partidos políticos con representación parlamentaria, hay suficientes datos objetivos que demuestran que este artículo es un mecanismo ideado para desmantelar la sanidad pública y potenciar la privada, al tiempo que se llenan los bolsillos de sus accionistas. Sin duda, debería ser derogado.
¿POR QUÉ ES PREFERIBLE SER ATENDIDO EN UN CENTRO PÚBLICO?
Existen muchas razones, pero las principales son:
CALIDAD
- Múltiples estudios internacionales, publicados en prestigiosas revistas científicas, ponen de manifiesto que la mortalidad es superior en los pacientes atendidos en centros con ánimo de lucro: un 2% en adultos, un 8% en pacientes crónicos y un 9,5% en recién nacidos.
- La sanidad pública es la única que puede asegurar la calidad y la universalidad en la asistencia, por ello hay que evitar que se desvíe el dinero público de nuestra asistencia sanitaria a ninguna empresa.
- Cuantos más pacientes elijan la privada, más se justificará la rebaja de presupuestos, y el deterioro de la calidad, en los centros públicos.
- Los trabajadores de los centros públicos no reciben (aún) incentivos económicos por dar altas prematuras, no ingresar a los pacientes, realizarles pocas pruebas, etc., como ocurre en los centros privados.
- Los centros públicos, por lo general, están mejor dotados de material y recursos humanos.
ECONOMÍA
- El objetivo fundamental de las empresas es la obtención de beneficios.
- En consecuencia, la sanidad privada es muchísimo más cara que la pública.
- Cuando eres operado en un centro privado, por lo general todo el proceso posterior se realiza en un centro público. Es decir, los hospitales privados cobran a la Administración por la intervención, pero se desentienden del proceso posterior: seguimiento, curas, etc.
¿QUIÉN TE LLAMA PARA OFRECERTE LAS CITAS?
El sistema de citaciones está privatizado en Madrid desde 2010.
Quien te llama para darte una cita no es ni un sanitario, ni un trabajador público, sino un teleoperador de la empresa Indra, quien, siguiendo indicaciones, trata por todos los medios que aceptes ser derivado a un centro privado.
¿QUÉ CENTROS SON PRIVADOS?
Los hay de tres tipos:
- Los privados «de toda la vida»: aquellos centros y clínicas que nos ofrecen, para “adelantar” pruebas o intervenciones quirúrgicas (La Milagrosa, Beata Mª Ana de Jesús, Hospital de Madrid –varios-, Ruber, S. Francisco de Asís, Centro de Resonancia Magnética de la calle General Arrando, y un larguísimo etcétera).
- Los «nuevos» privados, que la Administración nos presenta como públicos y que ha convertido en «hospitales de referencia» para cientos de miles de madrileños: hospitales de Valdemoro, Rey Juan Carlos-Móstoles y Torrejón –y el de Villalba cuando lo abran-, así como la Fundación Jiménez Díaz(con los ambulatorios de Pontones y Quintana).
También es enteramente privado el laboratorio central de referencia de San Sebastián de los Reyes, que realiza las analíticas de más de un millón de madrileños.
- Los semipúblicos -o semiprivados, según se mire-: otros 7 hospitales propiedad de empresas constructoras en los que «todo es privado», con excepción del personal sanitario (hospitales de Majadahonda, Arganda, Aranjuez, Coslada, San Sebastián de los Reyes, Parla y Vallecas).
CUANDO NECESITES SER ATENDIDO, ¿TIENES DERECHO A ELEGIR UN CENTRO PÚBLICO Y RECHAZAR UN CENTRO PRIVADO?
Sí; hay que exigir que la atención sanitaria que nos hayan indicado -pruebas, consulta con el especialista, hospitalización- se realicen en un centro público.
¿QUÉ PUEDES HACER SI SE TE ADVIERTE DE QUE SER TRATADO EN UN CENTRO PÚBLICO IMPLICARÁ UN LARGO RETRASO?
Si el teleoperador alega que la cita en un centro público va a suponer un largo retraso, debes exigir varias cosas:
- Que el teleoperador se identifique con nombre y apellidos.
- Que te comuniquen por escrito los tiempos de espera en los centros públicos en los que te niegan la cita porque existe una gran demora.
- Si es posible y te llaman a un teléfono móvil, activa la opción «GRABAR» o el altavoz para que alguien pueda atestiguar lo que te están diciendo.
En muchas ocasiones, los teleoperadores indican que la lista de espera en un centro público es de varios meses. Con posterioridad, los propios pacientes han llamado directamente al hospital o centro de especialidades públicos y han descubierto que no tenía demora o que la espera era de unas pocas semanas.
En definitiva, tratan de derivar los pacientes hacia los centros privados, vaciando de actividad los centros públicos, para mejor justificar su posterior desmantelamiento y/o cierre.
¿QUÉ REPERCUSIÓN TIENE QUE TE NIEGUES A ACEPTAR, EN LA PRIMERA LLAMADA, LA OPCIÓN DEL CENTRO PRIVADO?
Cuando se ofrece un centro privado y el paciente lo rechaza porque quiere ser tratado en un centro público de su elección, la Consejería de Sanidad le «castiga» excluyéndole de la lista de espera «estructural» y pasándole a «otra», en la que a veces se espera hasta 6 veces más.
¿TE PUEDEN DEJAR EN EL LIMBO, SIN CITA EN NINGÚN CENTRO?
Si, desgraciadamente ya tenemos documentados casos en los que pacientes han sido mantenidos durante meses en una situación en la que no se les daba cita ni en un centro público, ni en uno privado. En ese caso, contacta con nosotros (info@casmadrid.org) y trataremos de ayudarte a ejercer tus derechos.
¿CÓMO ACTUAR SI, TRAS RECHAZAR SER ATENDIDO EN UN CENTRO PRIVADO Y DARTE CITA EN UNO PÚBLICO CON MUCHA DEMORA, TU SITUACIÓN EMPEORA O SE AGRAVA?
En primer lugar ponte rápidamente en contacto con tu centro público, explicando tu situación para que te atiendan lo antes posible.
Si no te ofrecen una solución aceptable, te recomendamos que registres una carta en la Consejería de Sanidad, solicitando que se te facilite cita a la mayor brevedad e indicando que, si no recibes atención adecuada, en un plazo razonable, les harás responsables de las consecuencias que puedan producirse.
Es necesario saber que la legislación estatal sobre tratamiento homogéneo de la información sobre las listas de espera (R.D. 605/2003) establece que, para la realización de pruebas diagnósticas/terapéuticas o consultas externas, los pacientes deben ser clasificados como «solicitud preferente» (realización en un periodo máximo de 15 días) o «solicitud ordinaria».
En el caso de intervenciones quirúrgicas, las prioridades son: 1) pacientes cuyo tratamiento quirúrgico no admite una demora superior a 30 días, 2) recomendación de intervención en un plazo inferior a 90 días y 3) pacientes cuya patología permite la demora del tratamiento.
¿ES POSIBLE CONOCER LA LISTA DE ESPERA REAL POR HOSPITALES, AMBULATORIOS O SERVICIOS DE ATENCIÓN ESPECIALIZADA?
Actualmente es imposible, pues, aunque la Administración conoce en todo momento cuál es la situación de las listas de espera quirúrgicas y/o diagnosticas, no la hace pública.
¿QUÉ PASA SI LA ADMINISTRACIÓN TE ASIGNA “FORZOSAMENTE” A UN CENTRO PRIVADO: HOSPITALES DE VALDEMORO, REY JUAN CARLOSMÓSTOLES, TORREJÓN, VILLALBA CUANDO LO ABRAN, Y LA FUNDACIÓN JIMÉNEZ DÍAZ?
Esperanza Aguirre prometió “libertad de elección de médico y hospital”. Sin embargo, la ley que aprobó el PP (la de Libertad de Elección) es una trampa: sólo deja elegir hospital o especialista cuando «necesitemos ser tratados de una enfermedad concreta». Es decir, «la ley no nos permite elegir hospital de manera permanente».
Lo han hecho así de manera intencionada, para asignarnos forzosamente a centros privados, para que, mientras no necesitemos utilizar los servicios, parte del dinero que cada madrileño o madrileña tiene asignado para su asistencia sanitaria (unos 1.100 €/persona/año) pase a empresas privadas.
¿A DÓNDE PUEDES ACUDIR PARA PONER UNA RECLAMACIÓN O DENUNCIAR QUE TE IMPIDEN LA LIBRE ELECCIÓN?
Es posible reclamar en varios lugares y es muy importante hacerlo, siempre por escrito y guardando la copia, por si más adelante hubiese que iniciar acciones legales o de otro tipo:
- Registro de la Consejería de Sanidad, C/ Aduana nº 7, dirigida al propio Consejero.
- Defensor del pueblo, C/ Eduardo Dato, 31, 28010 Madrid (o a través de su página web:http://www.defensordelpueblo.es/es/Queja/presenta/modalidad.jsf)
Comunica tus quejas a info@casmadrid.org
Guia del paciente para evitar ser derivado a un centro privado, pdf para web.
Guía del paciente para evitar ser derivado a un centro privado, pdf para imprimir blanco y negro.
Guía del paciente para evitar ser derivado a un centro privado, pdf para imprimir color.
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viernes, 8 de agosto de 2014
Comunicado de CASMadrid. SOBRE LA REPATRIACION DEL PACIENTE ESPAÑOL INFECTADO POR EL ÉBOLA
| 2014-08-07 | |
CAS Madrid valora que es una irresponsabilidad la decisión del Gobierno de repatriar a un enfermo contagiado por el virus del Ébola por las siguientes razones:
En primer lugar porque esa persona no va a recibir aquí cuidados paliativos - los únicos posibles según se reconoce oficialmente- que no pudiera recibir en Liberia. La medida lógica hubiera sido implicarse en la lucha contra la epidemia, enviando a la zona ayuda humanitaria a través de los equipos médicos necesarios (hospitales, laboratorios de campaña, etc.) para asegurar la correcta atención no solo del enfermo de nacionalidad española, sino de los de otras nacionalidades. Es decir, reforzar los recursos sanitarios del país y no dejar abandonados a los infectados de otras nacionalidades, como está ocurriendo.
En segundo lugar, ante la naturaleza altamente contagiosa y muy letal de la cepa Ébola-Zaire, responsable de la actual epidemia, importar de forma premeditada lo que ya es el primer caso de la enfermedad en el Estado español (y en Europa), somete a un riesgo absolutamente injustificado a las trabajadoras y trabajadores del Hospital Carlos III y en general, a toda la población.
En tercer lugar, el traslado del enfermo ha puesto en evidencia la insensatez de las decisiones tomadas por la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid al cerrar las instalaciones que hacían del Hospital Carlos III el centro de referencia a nivel estatal para alertas de pandemias. Se le convirtió en un hospital para enfermos crónicos (en el que no existe actualmente UVI para tratar al paciente en caso de que empeore), que es lo que era hasta ayer mismo. La injustificable decisión tiene (como en el caso del Hospital de La Princesa) una explicación: atender en la sanidad pública a los enfermos que la privada considera “no rentables”. Hoy comprobamos que todo ello se hizo a costa de desmantelar instalaciones únicas y de desperdiciar a un personal altamente capacitado, indispensables en casos como éste.
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sábado, 26 de abril de 2014
Madrid: Un pediatra deja su puesto porque le obligan a atender a un niño cada 5 minuto
| 2014-04-26 | |
Cinco minutos, ni uno más. Ese es el tiempo que tenía Enrique para atender a sus pacientes en la consulta de un Centro de Salud de la Comunidad de Madrid. Una presión por atender a un número de pacientes determinados al día que le ha hecho presentar su dimisión.
“Me parece muy importante”, explica por teléfono, “la relación que se establece entre médico-paciente, además tal y como la promulgan los códigos deontológicos”. A su juicio, la forma de trabajar de la Sanidad madrileña no permite eso. “Son cinco minutos por paciente, hay que solucionar la demanda de las personas, que en el caso de los niños es muy compleja”, denuncia.
Su manera de ejercer la medicina le ha traído más de un problema con tal solo 34 años. De hecho, la dirección del centro le llamó en tres ocasiones para avisarle de que no cumplía con los plazos establecidos. Él se defiende: “Trabajo al ritmo que tengo que trabajar, por la salud de mis pacientes, y lo que quiero dejar bien claro es que hacen falta más de cinco minutos para atender con calidad humana y científica a alguien”. “En definitiva”, explica, “reivindico una atención sanitaria de calidad”.
Enrique explica su forma de proceder: “Hay que escuchar sus problemas, interrogarle para obtener información importante sobre dicho problema o sobre antecedentes que puedan ser de relevancia, explorar a un niño que a menudo no colabora, realizar un diagnóstico diferencial, un diagnóstico provisional y diseñar un plan de actuación”. A continuación, debe hacer que el paciente entienda el tratamiento, de forma que entienda la posible evolución natural de su proceso, los pros y los contras de tratamientos y resolver sus dudas.
En las cinco horas que Enrique estaba en consulta, podía llegar a ver a casi medio centenar de niños y niñas al día. Su agenda diaria consistía en atender, cada cinco minutos, a pacientes a demanda, además tenía cuatro pares de huecos de 10 minutos cada uno, para consultas concertadas y revisiones de niños sanos, a los que se añaden los pacientes sin cita que lo soliciten.
“El resultado”, explica el pediatra, “es que hay una mayoría de profesionales que trabajan como si fueran peones de una cadena de montaje, echando literalmente de las consultas a sus pacientes para poder ajustarse a las agendas”. A la vez, “hay una minoría, entre la que me incluyo, que somos incapaces de dar ese tipo de atención y que luchamos por que la asistencia sanitaria siga siendo un acto humano y de la máxima calidad científica y técnica posible”.
Enrique ha decidido hacer pública su renuncia a través de la web de laCoordinadora Antiprivatización de la Sanidad. Allí ha denunciado que “lasinaceptables condiciones de la asistencia y el estrés laboral en que me he visto sumido me han llevado a presentar mi renuncia al cargo a pesar de los ruegos de muchos de mis pacientes para que siga siendo el pediatra de sus hijos”.
Su forma de concebir la atención sanitaria generaba demoras en la sala de espera. Él se defiende asegurando que pediatra de Atención Primaria es una especialidad en la que “es necesario conocer a las familias y ahí, tal y como recomiendan desde la Organización Mundial de la Salud (OMS), tiene mucha importancia la relación médico y paciente”.
Las sociedades científicas exigen “al menos” diez minutos para las consultas en Atención Primaria. Unas reivindicaciones que no se han visto atendidas y que incluso se han abandonado con los recortes sanitarios. Desde la plataforma ’10 Minutos’ denuncian que en los últimos cinco años se ha aumentado más de un 30% la presión asistencial y se ha ido recortando en personal. De hecho, ofrecen un dato: los médicos españoles tienen un 40% más de visitas que sus compañeros europeos y son los que menos tiempo dedican al paciente por consulta.
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jueves, 10 de abril de 2014
Vuelven los tiempos franquistas: el hospital de Móstoles anuncia que “está prohibida la tenencia” de folletos, explicando la posibilidad de renunciar a ser tratado en la privada
| El nuevo Consejero, que anunciaba negociación, impone represión. | ||
| CAS-Madrid - 2014-04-09 | ||
Ahora le toca el turno al hospital público de Móstoles, herido de muerte desde la apertura en la misma localidad del hospital privado Rey Juan Carlos, que le parasita al hacerse cargo de los procesos rentables, mientras le deriva los complicados, costosos y/o complejos.
Recientemente -es de suponer que siguiendo órdenes superiores-, un cargo intermedio del hospital público, ha enviado un correo electrónico al personal (ver imagen en la parte inferior), indicando que está circulando un folleto “animando a los usuarios a poner reclamaciones en contra de la oferta de derivaciones” y, por tanto, “les recuerda que la tenencia o reparto a los pacientes está prohibida por Dirección”.
Parece que los nervios están haciendo mella en la calle Aduana.
Las campañas puestas en marcha por CAS y otros grupos, están logrando que desde 2013 se incremente ininterrumpidamente el número de pacientes que rechaza ser atendido en los centros privados, a los que el call center (gestionado por INDRA S.A.) trata de derivarles, para alegría de los accionistas de estos centros.
Desde los 25.088 pacientes que se negaron a ser derivados a centros privados en diciembre de 2012, se ha pasado a los 36.196 del último recuento en diciembre de 2013; es decir, 11.000 pacientes más que se niegan a ser intervenidos en centros con ánimo de lucro.
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martes, 28 de enero de 2014
¿Fin de la privatización de la sanidad madrileña? EL CONFLICTO NO DEBE CERRARSE EN FALSO
| 2014-01-27 | |
La inmensa satisfacción que sentimos, tras el anuncio de la paralización de la privatización de la parte sanitaria de los seis hospitales madrileños y la dimisión de Lasquetty, no debe llevarnos a un exceso de confianza.
El gobierno del PP de la Comunidad de Madrid ha causado ya un enorme daño a la calidad de la sanidad pública en la región. A nivel estatal, se han introducido medidas de copago, se ha excluido de la atención sanitaria a centenares de miles de personas y se siguen privatizando centros sanitarios.
Por ello, aunque nos unimos a la alegría que muchos usuarios nos están comunicando en la tarde de hoy, seguimos haciendo un llamamiento a la continuidad de la lucha, ya que no debemos olvidar que:
- Una parte importantísima de la privatización ya se ha llevado a cabo en Madrid durante los últimos meses: limpieza, lavandería, banco de sangre, ..
- Se mantienen abiertos los tres hospitales 100% privados: Valdemoro, Torrejón y Móstoles, además del de Villalba; se ha entregado la salud de más de 400.000 madrileños y los ambulatorios públicos de Pontones y Quintana a la Fundación “privada” Jiménez Díaz; las pruebas analíticas de más de 1 millón de madrileños se realizan en el laboratorio privado de S. Sebastián de los Reyes; el Call Center sigue derivando los procesos rentables a la privada mientras se infrautilizan y desmontan los hospitales públicos; …
- Ninguna de las resoluciones del TSJM ha cuestionado la legalidad de la privatización –únicamente ha puesto en cuestión las irregularidades del proceso en relación con la Ley deContratos de las Administraciones Públicas-. La privatización, tristemente, seguirá siendo legal mientras no se derogue la Ley 15/97.
- Debido a esa Ley se siguen transformando hospitales públicos en hospitales privados como los PFI de Madrid en otras Comunidades: Valdecilla (Cantabria), Can Misses (Baleares) y Xeral (Vigo), etc.
En Madrid nadie más que CAS y grupos vecinales venimos reclamando la vuelta a manos públicas de los hospitales privatizados desde 2004 (en manos de empresas privadasconstructoras, propietarias de los centros y de todo lo “no sanitario” durante 30 años): Vallecas, S. Sebastián de los Reyes, Parla, Coslada, Arganda, Aranjuez y Majadahonda.
Por la derogación de la Ley 15/97
Por la derogación del RDL 16/2012
Contra las Unidades de Gestión Clínica (verdadero Caballo de Troya en los centros sanitarios).
Por el cese de Ignacio González, políticamente “amortizado” y de todo el equipo directivo de la Consejería de Sanidad.
CAS Madrid, 27 de enero de 201
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domingo, 23 de diciembre de 2012
“En Grecia, ahora mismo estar desempleado equivale a la muerte”,
Cuando se le diagnostica un cáncer a una persona sin seguro, “el sistema simplemente hace caso omiso de ella”, afirmaba el Dr. Syrigos. “No puede acceder a la quimioterapia, ni a la cirugía, ni siquiera a medicamentos sencillos”,
http://www.casmadrid.org/index.php?idsecc=noticias&id=3736&titulo=NOTICIAS
Las sucesivas medidas de austeridad han dejado a cientos de miles de griegos desempleados sin seguro médico, una situación de desesperación que intenta paliar una red clandestina de médicos.
El Dr. Kostas Syrigos, jefe del mayor servicio de oncología de Grecia, creía haberlo visto todo. Pero jamás había visto un caso como el de Elena, una mujer en paro a la que le habían diagnosticado un cáncer de pecho un año antes de que acudiera a él. Para entonces, el cáncer había crecido hasta tener el tamaño de una naranja y había atravesado la piel, dejándole una herida que le supuraba y se limpiaba con servilletas de papel. “Cuando la vimos nos quedamos sin palabras”, cuenta el Dr. Syrigos, jefe de oncología del Hospital General Sotiria, en el centro de Atenas. “Todo el mundo lloraba. Cosas así se describen en los libros de texto, pero nunca se ven porque, hasta ahora, cualquier persona que enfermaba en este país siempre podía obtener ayuda”.
Desde que se desencadenó la crisis de la deuda, la vida ha dado un vuelco en Grecia. Pero en pocas áreas el cambio ha sido tan drástico como en la sanidad. Hasta hace poco, Grecia contaba con un sistema sanitario normal. Las personas que perdían su empleo recibían asistencia sanitaria y subsidios de desempleo durante un año, pero seguían recibiendo asistencia en los hospitales si no podían pagar incluso después de que se les acabaran los subsidios.
Las cosas cambiaron en julio de 2011, cuando Grecia firmó un acuerdo de préstamo complementario con los prestamistas internacionales para evitar el hundimiento financiero. Ahora, tal y como se estipuló en el acuerdo, los griegos deben pagar de su bolsillo todos los gastos cuando dejen de percibir los subsidios.
"Estar desempleado equivale a la muerte"
Alrededor de la mitad de los 1,2 millones de griegos desempleados de larga duración carecen de seguro sanitario, una cifra que se espera que aumente en gran medida en un país con una tasa de desempleo del 25% y una economía moribunda, como afirmaba Savas Robolis, director del Instituto Laboral de la Confederación General de Trabajadores Griegos.
Con los cambios cada vez más personas se ven obligadas a buscar ayuda fuera del sistema sanitario tradicional. Elena, por ejemplo, fue remitida al Dr. Syrigos por un grupo de doctores de un movimiento clandestino que ha surgido aquí para asistir a los que carecen de seguro. “En Grecia, ahora mismo estar desempleado equivale a la muerte”, comentaba el Dr. Syrigos, un hombre con una presencia imponente y un tono severo que se suaviza cuando habla sobre la difícil situación de los pacientes con cáncer.
Esta situación es nueva para los griegos y quizás para Europa también. El cambio es especialmente asombroso en la asistencia oncológica, con sus tratamientos prolongados y costosos. Cuando se le diagnostica un cáncer a una persona sin seguro, “el sistema simplemente hace caso omiso de ella”, afirmaba el Dr. Syrigos. “No puede acceder a la quimioterapia, ni a la cirugía, ni siquiera a medicamentos sencillos”, explicaba.
El sistema sanitario es cada vez más deficiente y puede empeorar si el Gobierno recorta 1.500 millones de euros más en el gasto sanitario, que es una de las propuestas de un nuevo plan de austeridad cuyo fin es garantizar más financiación. Con las arcas del Estado vacías, los suministros sanitarios escasean tanto que algunos pacientes se han visto obligados a llevar sus propios suministros para los tratamientos, como los stents o las jeringas.
Una iniciativa con fecha de caducidad
Los hospitales y las farmacias ahora piden el pago en efectivo de los medicamentos, algo que para los pacientes de cáncer puede suponer decenas de miles de euros, un dinero que la mayoría no tiene. Con el deterioro del sistema, el Dr. Syrigos y varios compañeros decidieron actuar.
A principios de este año, crearon una red clandestina para ayudar a los pacientes con cáncer sin seguro y otras personas enfermas, que funciona fuera de la red oficial y utiliza los medicamentos sobrantes que donan las farmacias, algunas empresas farmacéuticas o incluso las familias de pacientes con cáncer que han fallecido. En Grecia, si se descubre que un médico ayuda a un paciente sin seguro utilizando medicamentos del hospital, se le obliga a pagar los costes de su propio bolsillo.
“Somos como una red de Robin Hoods”, comentaba el Dr. Giorgos Vichas en la Clínica Social Metropolitana, a las afueras de Atenas. Vichas es un cardiólogo que fundó el movimiento clandestino en enero. “Pero esta operación tiene una fecha de caducidad”, señalaba. “Llegará un momento en el que la gente ya no pueda donar, por la crisis. Por eso estamos presionando al Estado para que vuelva a asumir la responsabilidad”.
Mientras hablaba, apareció Elena, con un turbante gris en la cabeza y una blusa holgada. Llegó a que le dieran fármacos para soportar las consecuencias de la quimioterapia que le administró recientemente el Dr. Syrigos.
Hacer renacer el optimismo
Elena nos contó que se quedó sin seguro al dejar su trabajo de profesora para poder cuidar de sus padres, que también padecían cáncer, y de un tío enfermo. Cuando murieron, la crisis financiera ya había estallado en Grecia y, con 58 años, le fue imposible encontrar trabajo.
Comenta que se aterró cuando le diagnosticaron el mismo tipo de cáncer de pecho que mató a su madre: le dijeron que los tratamientos costarían al menos 30.000 euros y ya no contaba con ningún dinero de la familia. Intentó vender un pequeño terreno, pero nadie lo compró.
El cáncer se extendió y no pudo encontrar ningún tratamiento hasta hace unos meses, cuando acudió a la clínica clandestina del Dr. Vichas tras haber sabido de ella por el boca a boca. “Si no pudiera venir aquí, no haría nada”, afirma. “En Grecia hoy en día tienes que firmar un contrato contigo mismo en el que te comprometes a no enfermar”.
Comenta que le dejó consternada que el Estado griego, como parte del rescate, negara un pilar de protección a la sociedad. Pero el hecho de que un grupo de médicos y de griegos normales se estuvieran organizando para echar una mano allí donde el Estado había retirado su ayuda, le dio esperanzas en sus horas más sombrías. “Aquí siempre hay alguien que se preocupa”, comentaba Elena.
Según el Dr. Vichas, la terapia más poderosa puede que no sean los medicamentos, sino el optimismo que este grupo de Robin Hoods aporta a los que casi se han rendido. “Con la crisis hemos aprendido a unirnos más”, afirmaba.
“Esto es la resistencia”, añadía, recorriendo con la mirada a los voluntarios y a los pacientes que se agolpaban alrededor de la clínica. “Es una nación, un pueblo que se vuelve a poner en pie con la ayuda que se prestan unos a otros”.
miércoles, 19 de diciembre de 2012
Nuevo escándalo: el hospital de Manises quiebra (el mismo modelo que Alzira, Valdemoro, Torrejón, Mostoles….) y pide el rescate.
El Mundo. Valencia - 2012-12-19
Fue inaugurado hace apenas 3 años
Sería el segundo hospital modelo PFI rescatado (con dinero público, por supuesto), en la Comunidad Valenciana
Sanitas alega “menores ingresos económicos de los esperados” y reconoce un agujero de 76 millones de €
“Amenazan” de que si no es “rescatado”, podrían derivarse “responsabilidades patrimoniales de la Administración”
Piden aumentar el periodo de concesión, aumento de las tarifas, o incremento de la población asignada, es decir, más dinero.
¿Es exagerado pensar que este es el mismo futuro que les espera a los hospitales privatizados -o por privatizar- en Madrid?
Contra el atraco a la sanidad pública, ahora mas que nunca: derogación de la LEY 15/97 y rescate y vuelta a manos públicas de todos los centros privatizados
martes, 6 de noviembre de 2012
Grecia: Los médicos son los Robin Hood griegos
Las sucesivas medidas de austeridad han dejado a cientos de miles de griegos desempleados sin seguro médico, una situación de desesperación que intenta paliar una red clandestina de médicos.
2012-11-04
Liz Alderman
The New York Times
El Dr. Kostas Syrigos, jefe del mayor servicio de oncología de Grecia, creía haberlo visto todo. Pero jamás había visto un caso como el de Elena, una mujer en paro a la que le habían diagnosticado un cáncer de pecho un año antes de que acudiera a él. Para entonces, el cáncer había crecido hasta tener el tamaño de una naranja y había atravesado la piel, dejándole una herida que le supuraba y se limpiaba con servilletas de papel. “Cuando la vimos nos quedamos sin palabras”, cuenta el Dr. Syrigos, jefe de oncología del Hospital General Sotiria, en el centro de Atenas. “Todo el mundo lloraba. Cosas así se describen en los libros de texto, pero nunca se ven porque, hasta ahora, cualquier persona que enfermaba en este país siempre podía obtener ayuda”.
Desde que se desencadenó la crisis de la deuda, la vida ha dado un vuelco en Grecia. Pero en pocas áreas el cambio ha sido tan drástico como en la sanidad. Hasta hace poco, Grecia contaba con un sistema sanitario normal. Las personas que perdían su empleo recibían asistencia sanitaria y subsidios de desempleo durante un año, pero seguían recibiendo asistencia en los hospitales si no podían pagar incluso después de que se les acabaran los subsidios.
Las cosas cambiaron en julio de 2011, cuando Grecia firmó un acuerdo de préstamo complementario con los prestamistas internacionales para evitar el hundimiento financiero. Ahora, tal y como se estipuló en el acuerdo, los griegos deben pagar de su bolsillo todos los gastos cuando dejen de percibir los subsidios.
"Estar desempleado equivale a la muerte"
Alrededor de la mitad de los 1,2 millones de griegos desempleados de larga duración carecen de seguro sanitario, una cifra que se espera que aumente en gran medida en un país con una tasa de desempleo del 25% y una economía moribunda, como afirmaba Savas Robolis, director del Instituto Laboral de la Confederación General de Trabajadores Griegos.
Con los cambios cada vez más personas se ven obligadas a buscar ayuda fuera del sistema sanitario tradicional. Elena, por ejemplo, fue remitida al Dr. Syrigos por un grupo de doctores de un movimiento clandestino que ha surgido aquí para asistir a los que carecen de seguro. “En Grecia, ahora mismo estar desempleado equivale a la muerte”, comentaba el Dr. Syrigos, un hombre con una presencia imponente y un tono severo que se suaviza cuando habla sobre la difícil situación de los pacientes con cáncer.
Esta situación es nueva para los griegos y quizás para Europa también. El cambio es especialmente asombroso en la asistencia oncológica, con sus tratamientos prolongados y costosos. Cuando se le diagnostica un cáncer a una persona sin seguro, “el sistema simplemente hace caso omiso de ella”, afirmaba el Dr. Syrigos. “No puede acceder a la quimioterapia, ni a la cirugía, ni siquiera a medicamentos sencillos”, explicaba.
El sistema sanitario es cada vez más deficiente y puede empeorar si el Gobierno recorta 1.500 millones de euros más en el gasto sanitario, que es una de las propuestas de un nuevo plan de austeridad cuyo fin es garantizar más financiación. Con las arcas del Estado vacías, los suministros sanitarios escasean tanto que algunos pacientes se han visto obligados a llevar sus propios suministros para los tratamientos, como los stents o las jeringas.
Una iniciativa con fecha de caducidad
Los hospitales y las farmacias ahora piden el pago en efectivo de los medicamentos, algo que para los pacientes de cáncer puede suponer decenas de miles de euros, un dinero que la mayoría no tiene. Con el deterioro del sistema, el Dr. Syrigos y varios compañeros decidieron actuar.
A principios de este año, crearon una red clandestina para ayudar a los pacientes con cáncer sin seguro y otras personas enfermas, que funciona fuera de la red oficial y utiliza los medicamentos sobrantes que donan las farmacias, algunas empresas farmacéuticas o incluso las familias de pacientes con cáncer que han fallecido. En Grecia, si se descubre que un médico ayuda a un paciente sin seguro utilizando medicamentos del hospital, se le obliga a pagar los costes de su propio bolsillo.
“Somos como una red de Robin Hoods”, comentaba el Dr. Giorgos Vichas en la Clínica Social Metropolitana, a las afueras de Atenas. Vichas es un cardiólogo que fundó el movimiento clandestino en enero. “Pero esta operación tiene una fecha de caducidad”, señalaba. “Llegará un momento en el que la gente ya no pueda donar, por la crisis. Por eso estamos presionando al Estado para que vuelva a asumir la responsabilidad”.
Mientras hablaba, apareció Elena, con un turbante gris en la cabeza y una blusa holgada. Llegó a que le dieran fármacos para soportar las consecuencias de la quimioterapia que le administró recientemente el Dr. Syrigos.
Hacer renacer el optimismo
Elena nos contó que se quedó sin seguro al dejar su trabajo de profesora para poder cuidar de sus padres, que también padecían cáncer, y de un tío enfermo. Cuando murieron, la crisis financiera ya había estallado en Grecia y, con 58 años, le fue imposible encontrar trabajo.
Comenta que se aterró cuando le diagnosticaron el mismo tipo de cáncer de pecho que mató a su madre: le dijeron que los tratamientos costarían al menos 30.000 euros y ya no contaba con ningún dinero de la familia. Intentó vender un pequeño terreno, pero nadie lo compró.
El cáncer se extendió y no pudo encontrar ningún tratamiento hasta hace unos meses, cuando acudió a la clínica clandestina del Dr. Vichas tras haber sabido de ella por el boca a boca. “Si no pudiera venir aquí, no haría nada”, afirma. “En Grecia hoy en día tienes que firmar un contrato contigo mismo en el que te comprometes a no enfermar”.
Comenta que le dejó consternada que el Estado griego, como parte del rescate, negara un pilar de protección a la sociedad. Pero el hecho de que un grupo de médicos y de griegos normales se estuvieran organizando para echar una mano allí donde el Estado había retirado su ayuda, le dio esperanzas en sus horas más sombrías. “Aquí siempre hay alguien que se preocupa”, comentaba Elena.
Según el Dr. Vichas, la terapia más poderosa puede que no sean los medicamentos, sino el optimismo que este grupo de Robin Hoods aporta a los que casi se han rendido. “Con la crisis hemos aprendido a unirnos más”, afirmaba.
“Esto es la resistencia”, añadía, recorriendo con la mirada a los voluntarios y a los pacientes que se agolpaban alrededor de la clínica. “Es una nación, un pueblo que se vuelve a poner en pie con la ayuda que se prestan unos a otros”.
Fuente: http://www.nytimes.com/2012/10/25/world/europe/greek-unemployed-cut-off-from-medical-treatment.html
Traducido por presseurop.eu
2012-11-04
Liz Alderman
The New York Times
El Dr. Kostas Syrigos, jefe del mayor servicio de oncología de Grecia, creía haberlo visto todo. Pero jamás había visto un caso como el de Elena, una mujer en paro a la que le habían diagnosticado un cáncer de pecho un año antes de que acudiera a él. Para entonces, el cáncer había crecido hasta tener el tamaño de una naranja y había atravesado la piel, dejándole una herida que le supuraba y se limpiaba con servilletas de papel. “Cuando la vimos nos quedamos sin palabras”, cuenta el Dr. Syrigos, jefe de oncología del Hospital General Sotiria, en el centro de Atenas. “Todo el mundo lloraba. Cosas así se describen en los libros de texto, pero nunca se ven porque, hasta ahora, cualquier persona que enfermaba en este país siempre podía obtener ayuda”.
Desde que se desencadenó la crisis de la deuda, la vida ha dado un vuelco en Grecia. Pero en pocas áreas el cambio ha sido tan drástico como en la sanidad. Hasta hace poco, Grecia contaba con un sistema sanitario normal. Las personas que perdían su empleo recibían asistencia sanitaria y subsidios de desempleo durante un año, pero seguían recibiendo asistencia en los hospitales si no podían pagar incluso después de que se les acabaran los subsidios.
Las cosas cambiaron en julio de 2011, cuando Grecia firmó un acuerdo de préstamo complementario con los prestamistas internacionales para evitar el hundimiento financiero. Ahora, tal y como se estipuló en el acuerdo, los griegos deben pagar de su bolsillo todos los gastos cuando dejen de percibir los subsidios.
"Estar desempleado equivale a la muerte"
Alrededor de la mitad de los 1,2 millones de griegos desempleados de larga duración carecen de seguro sanitario, una cifra que se espera que aumente en gran medida en un país con una tasa de desempleo del 25% y una economía moribunda, como afirmaba Savas Robolis, director del Instituto Laboral de la Confederación General de Trabajadores Griegos.
Con los cambios cada vez más personas se ven obligadas a buscar ayuda fuera del sistema sanitario tradicional. Elena, por ejemplo, fue remitida al Dr. Syrigos por un grupo de doctores de un movimiento clandestino que ha surgido aquí para asistir a los que carecen de seguro. “En Grecia, ahora mismo estar desempleado equivale a la muerte”, comentaba el Dr. Syrigos, un hombre con una presencia imponente y un tono severo que se suaviza cuando habla sobre la difícil situación de los pacientes con cáncer.
Esta situación es nueva para los griegos y quizás para Europa también. El cambio es especialmente asombroso en la asistencia oncológica, con sus tratamientos prolongados y costosos. Cuando se le diagnostica un cáncer a una persona sin seguro, “el sistema simplemente hace caso omiso de ella”, afirmaba el Dr. Syrigos. “No puede acceder a la quimioterapia, ni a la cirugía, ni siquiera a medicamentos sencillos”, explicaba.
El sistema sanitario es cada vez más deficiente y puede empeorar si el Gobierno recorta 1.500 millones de euros más en el gasto sanitario, que es una de las propuestas de un nuevo plan de austeridad cuyo fin es garantizar más financiación. Con las arcas del Estado vacías, los suministros sanitarios escasean tanto que algunos pacientes se han visto obligados a llevar sus propios suministros para los tratamientos, como los stents o las jeringas.
Una iniciativa con fecha de caducidad
Los hospitales y las farmacias ahora piden el pago en efectivo de los medicamentos, algo que para los pacientes de cáncer puede suponer decenas de miles de euros, un dinero que la mayoría no tiene. Con el deterioro del sistema, el Dr. Syrigos y varios compañeros decidieron actuar.
A principios de este año, crearon una red clandestina para ayudar a los pacientes con cáncer sin seguro y otras personas enfermas, que funciona fuera de la red oficial y utiliza los medicamentos sobrantes que donan las farmacias, algunas empresas farmacéuticas o incluso las familias de pacientes con cáncer que han fallecido. En Grecia, si se descubre que un médico ayuda a un paciente sin seguro utilizando medicamentos del hospital, se le obliga a pagar los costes de su propio bolsillo.
“Somos como una red de Robin Hoods”, comentaba el Dr. Giorgos Vichas en la Clínica Social Metropolitana, a las afueras de Atenas. Vichas es un cardiólogo que fundó el movimiento clandestino en enero. “Pero esta operación tiene una fecha de caducidad”, señalaba. “Llegará un momento en el que la gente ya no pueda donar, por la crisis. Por eso estamos presionando al Estado para que vuelva a asumir la responsabilidad”.
Mientras hablaba, apareció Elena, con un turbante gris en la cabeza y una blusa holgada. Llegó a que le dieran fármacos para soportar las consecuencias de la quimioterapia que le administró recientemente el Dr. Syrigos.
Hacer renacer el optimismo
Elena nos contó que se quedó sin seguro al dejar su trabajo de profesora para poder cuidar de sus padres, que también padecían cáncer, y de un tío enfermo. Cuando murieron, la crisis financiera ya había estallado en Grecia y, con 58 años, le fue imposible encontrar trabajo.
Comenta que se aterró cuando le diagnosticaron el mismo tipo de cáncer de pecho que mató a su madre: le dijeron que los tratamientos costarían al menos 30.000 euros y ya no contaba con ningún dinero de la familia. Intentó vender un pequeño terreno, pero nadie lo compró.
El cáncer se extendió y no pudo encontrar ningún tratamiento hasta hace unos meses, cuando acudió a la clínica clandestina del Dr. Vichas tras haber sabido de ella por el boca a boca. “Si no pudiera venir aquí, no haría nada”, afirma. “En Grecia hoy en día tienes que firmar un contrato contigo mismo en el que te comprometes a no enfermar”.
Comenta que le dejó consternada que el Estado griego, como parte del rescate, negara un pilar de protección a la sociedad. Pero el hecho de que un grupo de médicos y de griegos normales se estuvieran organizando para echar una mano allí donde el Estado había retirado su ayuda, le dio esperanzas en sus horas más sombrías. “Aquí siempre hay alguien que se preocupa”, comentaba Elena.
Según el Dr. Vichas, la terapia más poderosa puede que no sean los medicamentos, sino el optimismo que este grupo de Robin Hoods aporta a los que casi se han rendido. “Con la crisis hemos aprendido a unirnos más”, afirmaba.
“Esto es la resistencia”, añadía, recorriendo con la mirada a los voluntarios y a los pacientes que se agolpaban alrededor de la clínica. “Es una nación, un pueblo que se vuelve a poner en pie con la ayuda que se prestan unos a otros”.
Fuente: http://www.nytimes.com/2012/10/25/world/europe/greek-unemployed-cut-off-from-medical-treatment.html
Traducido por presseurop.eu
lunes, 5 de noviembre de 2012
Presupuestos Madrid 2013: un paso más (cada vez más profundo) en el proceso de privatización de la sanidad
2012-11-05
Las medidas anunciadas por el PP avanzan en el proceso de privatización que, desde hace años, se está desarrollando en Madrid gracias a la Ley 15/97:
Privatización de la parte sanitaria de seis de los hospitales modelo PFI[1].-
Hace escasos días se filtró lo que era un secreto a voces: la Consejería, siguiendo el mismo esquema utilizado en Alzira, había premiado a las empresas propietarias de estos hospitales incrementándoles el canon anual pese a sus desastrosos resultados (su compromiso, nunca cumplido, era el de asumir el 90 % de los problemas de salud de su zona).
En 2013, las empresas ya agraciadas con el escandaloso incremento del canon anual que reciben y probablemente en compañía de alguna otra, comenzarán a cobrar una nueva cantidad anual por cada uno de los habitantes de la zona (utilice o no el hospital). El personal médico y sanitario (lo único que había público en estos centros aparte del dinero y los pacientes), va a ser despedido (interinos y eventuales) y modificada su relación contractual: si vuelve a ser contratado lo será mediante un contrato laboral.
La Consejería fundamenta la decisión en la eficiencia[2] de este modelo de hospital, eficiencia que jamás ha sido demostrada y si ampliamente cuestionada dadas las consecuencias negativas sobre enfermos y enfermedades: aplicarán incentivos perversos para reducir el gasto sanitario a costa de los pacientes y su salud[3] y será común la selección de pacientes.
Desmantelamiento de los hospitales La Princesa y Carlos III.-
La Princesa, con más de 40 especialidades y servicios de alta complejidad atiende a 300.000 habitantes. Se pretende convertirlo en un geriátrico (¿A que cabeza ¿pensante? se le ha ocurrido tamaña barbaridad?), lo que genera serios interrogantes: ¿a qué centro serán remitidos sus actuales usuarios?, ¿hacia el Marañón que viene sufriendo un proceso de desmantelamiento desde hace varios años para deteriorarlo aun más? El caso del Carlos III (único centro especializado en enfermedades infecciosas) es similar. No es de recibo cerrar camas públicas de hospitales de agudos, con las enormes listas de espera existentes, con el pretexto de utilizarlas para pacientes crónicos o media estancia.
Es más que posible que la Comunidad, en su pretensión de incrementar el negocio de los “nuevos hospitales con animo de lucro” facilite que puedan “evacuar” los pacientes mayores y no rentables, a camas públicas y por ese motivo aumenten de golpe las dedicadas a este sector de población, con el señuelo además de montar un centro de “alta tecnología para crónicos” ¿Como si esto les hubiese preocupado en algún momento?
Fusión de servicios de los grandes hospitales aun públicos.-
El anuncio de fusión de servicios entre los grandes hospitales públicos, concentración de laboratorios………no son mas que el preludio de su desmantelamiento y fragmentación para poder ofrecer las partes rentables a los causantes de la “crisis”: bancos, constructoras y demás tiburones.
Privatización de los servicios no sanitarios de los hospitales aún públicos.-
Medida que va a suponer un deterioro brutal de la calidad asistencial. El funcionamiento de los servicios auxiliares de los hospitales ya privatizados es un autentico desastre (plantillas polivalentes y totalmente insuficientes para garantizar el funcionamiento de los servicios sanitarios) que se pretende extender a los grandes centros sanitarios, que son los que están salvando el fracaso y cubriendo las carencias de los privatizados.
Privatización de centros de atención primaria.-
La privatización del 10 % (inicialmente) de los 400 centros de salud, disfrazada bajo el eufemismo de “cooperativas de profesionales” (realmente sociedades anónimas) ya fue denunciado en su día por CAS (“Sobre los modelos de gestión privada en atención primaria” http://www.casmadrid.org/docStatic/gestion_privada_ap_11_08.pdf).
Este modelo, que no ha demostrado ni mayor eficiencia, ni mejores resultados, si ha permitido garantizar generosos beneficios a los médic@s y enfermer@s que se han convertido en empresarios (eso sí, con dinero público), fue posible en Catalunya gracias a la reforma de su Ley de Ordenación Sanitaria (por cierto, aprobada con los votos favorables del PSC-PSOE) que dio entrada al ánimo de lucro en la gestión de la atención primaria.
Implantación de la tasa de 1 € por receta.-
Es la aplicación del desastroso modelo de CiU en Madrid, que el PP decía no apoyar. Es un nuevo impuesto a la enfermedad que con toda seguridad va a influir muy negativamente entre los sectores de población más precarios y con más necesidades de atención, generando un incremento de las desigualdades de salud.
Desde CAS denunciamos las medidas de desmantelamiento y privatización llevada a cabo por el PP, pero recordamos que ello sólo es posible gracias a la Ley 15/97, aprobada con los votos de PSOE, PP, CiU, CC y PNV; ley curiosamente olvidada por algunos de los que hoy dicen estar a favor de la sanidad publica y contra su privatización.
Por otra parte ni debemos ni podemos olvidar, que la puesta en marcha del proceso de privatización de la sanidad, forma parte de un plan, mucho más ambicioso, de desmantelamiento de los sistemas de protección social de toda Europa (aplicados con mayor velocidad en los países del sur), aplicado por gobiernos de todo tipo.
Tampoco debemos echar en saco roto el deterioro radical en las condiciones de trabajo (salarios, jornada, ..) que están padeciendo los trabajadores sanitarios en numerosos países europeos (Grecia, países del este….), en algunos de los cuales el personal de enfermería no llega a los 600 €/mes, y los médicos no sobrepasan los 1.500 €.,
Hacemos un llamamiento a trabajadores, excluidos y parados para organizarse en cada barrio y localidad en defensa del sistema de salud. Sólo si se articula una alianza entre trabajadores del sector y población, para poner en marcha un proceso continuado de movilizaciones, podremos frenarlo. Este plan debe incluir la reivindicación de la puesta en marcha de mecanismos de gestión democrática por parte de los propios usuarios y los trabajadores de los centros: nunca más los centros en manos de políticos y empresas.
Derogación de la Ley 15/97. ¡¡¡ Fuera el lucro de la sanidad !!!
Contacta: info@casmadrid.org
Madrid, noviembre de 2012
--------------------------------------------------------------------------------
[1] (Vallecas, Parla, San Sebastián de los Reyes, Arganda, Aranjuez, Coslada),
[2] Es impresentable comparar gasto por paciente de hospitales con diferente nivel de complejidad; hay datos suficientes para demostrar que estos centros derivan a los públicos lo complicado o costoso; en estos hospitales trabajan médicos y otro personal cuyos salarios son pagados por los centros públicos falsificando por tanto los resultados…..
martes, 29 de mayo de 2012
lunes, 28 de mayo de 2012
miércoles, 16 de mayo de 2012
Escándalo: la verdad sobre los incentivos médicos en los hospitales de gestión privada. ¿mayor eficacia o mayor negocio a costa de la salud?
2012-05-16
Soy médico de urgencias y trabajo en el cada vez más reducido sistema público de salud. Por diversas circunstancias, durante un periodo de mi vida, me vi obligada a trabajar en un hospital de gestión privada, y supongo que, por eso, me han pedido que aporte algunos datos sobre ese tipo de sanidad que parece abocada a implantarse en todo el territorio nacional.
Antes de comenzar, quisiera explicar en qué consiste el sistema de clasificación en urgencias. Cuando un paciente entra por la puerta de urgencias de un hospital es evaluado por un profesional sanitario, normalmente un enfermero/a, que toma las constantes vitales y cuestiona al enfermo para, según la gravedad de su patología, adjudicarle un color. De esta forma, por un código específico de colores, se atenderá con mayor celeridad al paciente que más grave esté. En mi comunidad autónoma, por ejemplo, se utiliza el sistema Manchester que funciona parecido a los semáforos de tráfico: el rojo (muy grave) se atiende antes que el verde (leve). Este sistema se creó para optimizar la atención de todos los pacientes, y me parece que funciona bastante bien.
Ahora bien, ¿qué es lo que pasa si a ese mismo código se le asocia un valor económico? ¿Qué pasaría si por cada paciente atendido con un código rojo se cobrase una productividad 10 o 20 veces superior a la de otro paciente con código verde?
En el hospital de gestión privada donde trabajé, el 50% del sueldo de los facultativos era variable y basado directamente de la productividad, productividad dependiente de si se había atendido a pacientes rojos, naranjas o amarillos...por lo que es fácil deducir qué tipo de pacientes era mejor atendido que otro.
Otra variante en el dividendo de la productividad consistía en el hecho de que un paciente acabara hospitalizado o fuera dado de alta a su domicilio. Aportaban mayor cantidad de dinero los que se marchaban que los que ingresaban. Dato éste que por si solo me parece suficientemente gráfico, y pienso no necesite más comentarios.
Además, me di cuenta de que algunos facultativos no atendían a los pacientes que no estaban acreditados. Por acreditado se entiende al individuo con su tarjeta sanitaria en regla y que, por lo tanto, el hospital de gestión privada cobraría al Estado una cantidad X por tratarlo.
¿Y por qué? Pues porque el hospital, al no poder facturar por su asistencia, tampoco pagaba al profesional que lo había atendido.
Salí espantada huyendo de un sistema sanitario que cosificaba a los enfermos y los convertía en mercancías; pero desgraciadamente, estos últimos meses están ocurriendo alarmantes cambios en el sistema público de salud.
En estos momentos, el sistema informático con el que recetamos la medicación, se bloquea en los pacientes sin acreditación. Población ésta de las más vulnerables, y a la cual se nos impide ni siquiera prescribirle un antibiótico.
Pero esto no solo ocurre a inmigrantes. En estos momentos también se nos bloquea el sistema con españoles con todos sus papeles en regla y que han cotizado toda su vida en la Seguridad Social, pero que se encuentran en una comunidad autónoma distinta de la de su lugar habitual de residencia. A esos pacientes que quizás hayan salido de casa durante un fin de semana, tampoco podemos prescribirles fármaco alguno.
Y por último, quiero explicar lo que sucede con los especialistas en los hospitales de gestión privada. Alguien muy cercano a mi, desgraciadamente, sufre una de las enfermedades que podrían etiquetarse como raras. Dicha persona tenía un seguro privado y, al inicio de los síntomas, se le atendió en un precioso hospital privado con habitación individual con 2 camas, baño, TV y un catering con suculentas comidas. Hasta ahí todo iba bien. Confort, mucho confort. Pero ¿qué ocurre en los hospitales de gestión privada? Pues que te atiende un internista. ¿y quién es un internista? Pues un médico que sabe de todo. Sabe de todo, pero no es especialista de nada. Sería algo parecido al médico de familia, pero a nivel hospitalario. En principio y en la mayoría de los casos, un internista podrá atenderte correctamente. Ellos se ocupan de todos los pacientes con patología médica y el especialista solo está como consultor o para realizar pruebas complementarias. Por ejemplo, si tienes una neumonía, el internista te pautará un antibiótico, y solo en el caso de que necesites una broncoscopia, vendrá un neumólogo para realizarte dicha prueba y nada más.
Pero ¿qué pasa si tus síntomas no encajan con ninguna enfermedad conocida? ¿Qué ocurre si tu médico no sabe qué tratamiento ponerte? Podrá consultar a dicho especialista que probablemente tampoco conozca la citada patología, y empezarás un largo peregrinaje de un especialista a otro, esperando toparte algún día con el iluminado que pueda ayudarte.
Y eso hicimos nosotros, buscar y buscar hasta que convencimos a nuestro enfermo para que se cambiase de sistema sanitario y fuera atendido en la Seguridad Social. A diferencia de los hospitales privados, en los públicos no tienes una habitación individual ni una selecta cocina, pero hay facultativos de todas las especialidades. Médicos especialistas que además se reúnen entre ellos y hacen sesiones clínicas. Sesiones interdisciplinarias donde no solo estarán los neumólogos, por ejemplo, sino que estos se juntarán también con los cardiólogos o digestólogos para discutir esos casos raros que difícilmente una sola persona podrá resolver. Muchas mentes pensantes, reunidas y trabajando juntas por un mismo paciente, tienen siempre muchas más probabilidades de acertar que una sola pensando en solitario.
Me siento profundamente agradecida a todos mis compañeros del sistema público de salud que dedicaron su tiempo y esfuerzos a estudiar la enfermedad de mi familiar. Trabajo y horas de estudio no remuneradas económicamente, pero que seguro les aportaron una gran satisfacción personal por su carácter altruista y humano.
Expongo estos datos de mi experiencia personal esperando que sirvan de punto de reflexión a los escépticos y a los aletargados que todavía piensan que los cambios que ya sufrimos y los que se avecinan en nuestro sistema público de salud no son tan graves.
Por razones obvias, desde la Coordinadora Anti Privatización de la Sanidad-CAS, publicamos éste testimonio manteniendo el anonimato de la doctora que nos envía esta denuncia.
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