
La participación ciudadana en Getafe da mucho que hablar. Es una participación poco desarrollada y llena de cortapisas que impiden constantemente realizar su verdadera función.
Un ejemplo de ello lo tenemos en los Consejos de Barrio. Éstos, se convocan cuando a los responsables políticos les viene en gana (véase el caso reciente de Perales del Río, cinco meses sin convocar), incumpliendo el Reglamento de Participación Ciudadana elaborados por ellos mismos, es decir por quienes nos gobiernan. En la mayoría de los casos son utilizados como herramienta de ataque contra otras administraciones de distinto color político para así no hablar de lo que ocurre en nuestro municipio y tapar al mismo tiempo sus desvergüenzas e incompetencia.
Los acuerdos, propuestas y votaciones realizadas por los ciudadanos no sirven para nada, ya que las mismas no son vinculantes, cayendo en un saco roto en el mejor de los casos cuando lo acordado por los vecinos no les interesa.
En Getafe, los Consejos de Barrio y la participación ciudadana en general no están desarrollados como se debiera. A nuestros responsables, les cuesta tomar conciencia de lo que significa la participación ciudadanía y actuar en consecuencia. Piensan que ya es bastante democracia y participación el poder votar a quienes desean que les gobiernen. Y que acudimos a las urnas y pagamos nuestros impuestos, dando con ello por satisfecho nuestros derechos y deberes democráticos. Y que una vez que ya hemos elegido a nuestros representantes, éstos ya se encargarán de todo. Hasta aquí llega para ellos el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Esta es la idea que tiene nuestro gobierno municipal de la participación de los vecinos.
Se olvidan, que lo que realmente perseguimos los vecinos, es la participación en los asuntos públicos dándole contenido y ampliando la democracia participativa, y ser más sujetos sociales con capacidad de transformar el medio en que vivimos y poder participar en el poder político, económico y administrativo de nuestros ayuntamientos, y ser una parte activa en sus decisiones y una herramienta útil para el conjunto de los ciudadanos. No queremos un gobierno municipal ni unos políticos que hacen de la política su medio de vida. Ya que estos terminan creyendo que una vez que les hemos dado los ciudadanos la confianza para que nos gobiernen, les damos al mismo tiempo carta blanca para hacer y deshacer lo que les venga en ganas, ignorando en la mayoría de los casos las inquietudes y demandas reales de los vecinos e ignorando sus propios programas.
Las decisiones de los vecinos en los Consejos de Barrio deben de ser vinculantes. Se debe de fomentar desde el Ayuntamiento la participación. No podemos esperar de estos políticos que nos vayan a solucionar todos nuestros problemas, ya que estos solo miran por sus intereses personales y políticos. La falta de confianza en nuestros gobernantes está originando la ausencia de vecinos a los Consejos de Barrio. Es preocupante y no anecdótico, que en el último Consejo de Barrio de la Alhóndiga solo asistieran dos vecinos del barrio, ya que los cinco restantes eran miembros de la Asociación de Vecinos “Vientos del Pueblo”, que habían ido a presentar 700 firmas de vecinos que manifestaban su malestar y preocupación por el problema de aparcamiento que tiene el barrio de la Alhóndiga.
Es inadmisible que se critique por responsables políticos miembros de los Consejos de Barrio la asistencia de miembros de una asociación que no es del barrio.
Getafe a 15 de Noviembre de 2010
Un ejemplo de ello lo tenemos en los Consejos de Barrio. Éstos, se convocan cuando a los responsables políticos les viene en gana (véase el caso reciente de Perales del Río, cinco meses sin convocar), incumpliendo el Reglamento de Participación Ciudadana elaborados por ellos mismos, es decir por quienes nos gobiernan. En la mayoría de los casos son utilizados como herramienta de ataque contra otras administraciones de distinto color político para así no hablar de lo que ocurre en nuestro municipio y tapar al mismo tiempo sus desvergüenzas e incompetencia.
Los acuerdos, propuestas y votaciones realizadas por los ciudadanos no sirven para nada, ya que las mismas no son vinculantes, cayendo en un saco roto en el mejor de los casos cuando lo acordado por los vecinos no les interesa.
En Getafe, los Consejos de Barrio y la participación ciudadana en general no están desarrollados como se debiera. A nuestros responsables, les cuesta tomar conciencia de lo que significa la participación ciudadanía y actuar en consecuencia. Piensan que ya es bastante democracia y participación el poder votar a quienes desean que les gobiernen. Y que acudimos a las urnas y pagamos nuestros impuestos, dando con ello por satisfecho nuestros derechos y deberes democráticos. Y que una vez que ya hemos elegido a nuestros representantes, éstos ya se encargarán de todo. Hasta aquí llega para ellos el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Esta es la idea que tiene nuestro gobierno municipal de la participación de los vecinos.
Se olvidan, que lo que realmente perseguimos los vecinos, es la participación en los asuntos públicos dándole contenido y ampliando la democracia participativa, y ser más sujetos sociales con capacidad de transformar el medio en que vivimos y poder participar en el poder político, económico y administrativo de nuestros ayuntamientos, y ser una parte activa en sus decisiones y una herramienta útil para el conjunto de los ciudadanos. No queremos un gobierno municipal ni unos políticos que hacen de la política su medio de vida. Ya que estos terminan creyendo que una vez que les hemos dado los ciudadanos la confianza para que nos gobiernen, les damos al mismo tiempo carta blanca para hacer y deshacer lo que les venga en ganas, ignorando en la mayoría de los casos las inquietudes y demandas reales de los vecinos e ignorando sus propios programas.
Las decisiones de los vecinos en los Consejos de Barrio deben de ser vinculantes. Se debe de fomentar desde el Ayuntamiento la participación. No podemos esperar de estos políticos que nos vayan a solucionar todos nuestros problemas, ya que estos solo miran por sus intereses personales y políticos. La falta de confianza en nuestros gobernantes está originando la ausencia de vecinos a los Consejos de Barrio. Es preocupante y no anecdótico, que en el último Consejo de Barrio de la Alhóndiga solo asistieran dos vecinos del barrio, ya que los cinco restantes eran miembros de la Asociación de Vecinos “Vientos del Pueblo”, que habían ido a presentar 700 firmas de vecinos que manifestaban su malestar y preocupación por el problema de aparcamiento que tiene el barrio de la Alhóndiga.
Es inadmisible que se critique por responsables políticos miembros de los Consejos de Barrio la asistencia de miembros de una asociación que no es del barrio.
Getafe a 15 de Noviembre de 2010



